El escritor del lago
Poeta recién llegado
Bajo tu luna perlada,
afloran mis sentimientos más íntimos.
Deseoso de recibir tus caricias,
bajo el manto de estrellas.
Y en la noche lisboeta,
cargado de pesadumbre,
descubro que no estabas conmigo.
Y mi alma rota se rinde, sola.
Tu mirada me derrite,
mientras tus labios me incendian.
Para darme cuenta de nuevo,
que en esta vida no podremos bailar.
Veo tu cuerpo en mis sueños,
cargados de tus palabras.
Y me imagino a tus labios,
diciendo mi nombre en Lisboa.
Lloro a orillas del Tajo,
lágrimas hechas de lluvia.
De esa lluvia que moja mi rostro,
mientras pronuncio de nuevo tu nombre, Silvia.
Ojalá quiera la vida postrera,
poner tus labios en mi camino.
No tengo deseo más hermoso,
que acurrucarme a tu vera.
Descubrir nuevos parajes,
y subir contigo las montañas.
Dormir bajo ese manto de estrellas,
en esta bella ciudad...Lisboa
afloran mis sentimientos más íntimos.
Deseoso de recibir tus caricias,
bajo el manto de estrellas.
Y en la noche lisboeta,
cargado de pesadumbre,
descubro que no estabas conmigo.
Y mi alma rota se rinde, sola.
Tu mirada me derrite,
mientras tus labios me incendian.
Para darme cuenta de nuevo,
que en esta vida no podremos bailar.
Veo tu cuerpo en mis sueños,
cargados de tus palabras.
Y me imagino a tus labios,
diciendo mi nombre en Lisboa.
Lloro a orillas del Tajo,
lágrimas hechas de lluvia.
De esa lluvia que moja mi rostro,
mientras pronuncio de nuevo tu nombre, Silvia.
Ojalá quiera la vida postrera,
poner tus labios en mi camino.
No tengo deseo más hermoso,
que acurrucarme a tu vera.
Descubrir nuevos parajes,
y subir contigo las montañas.
Dormir bajo ese manto de estrellas,
en esta bella ciudad...Lisboa