PALAS ATENEA
Poeta fiel al portal
A ti, que mis ojos nunca te vieron.
A ti, que mis manos jamás te sintieron.
A ti, te regalo un sentimiento eterno,
que rasga los límites de lo etéreo.
Sin conocerte, aprendí a quererte,
te mantengo anclada en mi mente,
en el silencio de una voz interna que mece.
Consuelas el llanto de tu niña rebelde.
Sé que me escuchas, aunque no te contemple,
tu fortaleza vive en mi presente
arraigada al corazón de quien es valiente,
en la tiranía de un mundo que se desvanece.
De tu eco obtengo paz.
Cada vez que me ahogo en la tristeza
y las lágrimas desbordan por mi faz,
te oigo cuando dices: "Mi niña no llores más"
Gracias, mujer que habita en mis sueños,
anhelo realizarte fuera de ellos
para que camines junto a mí,
en la vida que sueño despierta vivir.
Eres un alma blanca diferente
que sonríe bondadosa y cariñosa,
y a través de tu angelical resplandor,
haces que mi vida se torne dichosa.
Jamás me lastimas,
sin falta, cada día me animas.
A ti, van volando éstas rimas,
guardiana de tu no conocida,
pero apreciada hija.
A ti, abuela querida.
A ti, que mis manos jamás te sintieron.
A ti, te regalo un sentimiento eterno,
que rasga los límites de lo etéreo.
Sin conocerte, aprendí a quererte,
te mantengo anclada en mi mente,
en el silencio de una voz interna que mece.
Consuelas el llanto de tu niña rebelde.
Sé que me escuchas, aunque no te contemple,
tu fortaleza vive en mi presente
arraigada al corazón de quien es valiente,
en la tiranía de un mundo que se desvanece.
De tu eco obtengo paz.
Cada vez que me ahogo en la tristeza
y las lágrimas desbordan por mi faz,
te oigo cuando dices: "Mi niña no llores más"
Gracias, mujer que habita en mis sueños,
anhelo realizarte fuera de ellos
para que camines junto a mí,
en la vida que sueño despierta vivir.
Eres un alma blanca diferente
que sonríe bondadosa y cariñosa,
y a través de tu angelical resplandor,
haces que mi vida se torne dichosa.
Jamás me lastimas,
sin falta, cada día me animas.
A ti, van volando éstas rimas,
guardiana de tu no conocida,
pero apreciada hija.
A ti, abuela querida.