SusiPacheco
Poeta recién llegado
A través de mis ojos quieres que vea
lo que tú logras mirar,
aquello que dices que amas tanto
y que yo no logro descifrar.
Me siento frente al espejo y veo
mi reflejo sin cesar
y solo cuando empiezo a pensarte
es que logro enfatizar
que quieres que con amor me mire,
pues así me miras tú
y donde yo consigo errores
tú consigues plenitud.
Una piel morena y suave
que muy tersa aun está
que te pide la acaricies
a placer y a voluntad.
Una cara muy risueña
con ternura de bebe,
una mirada dulce y pícara
en unos ojos café.
Unas mejillas sonrojadas
apenadas de mirar,
eso que miran tus ojos
y que quieres degustar,
unos labios jugosos y carnosos
que te invitan a besar.
En la curva del cuello y hombro
motivado por tu gran anhelo,
tus marcas quieres dejar
de posesión, lujuria y deseo.
Dices que mis brazos y manos
son de un fino bávara,
que trataras con ternura,
sabiendo te cobijaran.
Al llegar allí a mis pechos
te derrites de placer,
grandes, voluptuosos plenos
que quisieras poseer,
de pequeñas aureolas color crema
y pezones cual botón
que quieres tener en tus labios
y mordisquearlos con amor.
Bajas por mis caderas y abdomen
de muchas curvas divinas
con surcos profundos y llanos
que te incitan y fascinan.
Son mis muslos redondeces de exuberante hermosura,
que tú quieres cabalgar
como potro en la llanura,
mis piernas son bien torneadas
que delimitadas están
y tienen fuerza de agarre
para muy bien empujar.
Y unos pies firmes
rellenos, suaves y
contorneados
cuidados para tu deleite
y caminar a tu lado.
¡Oh! Y he llegado a la cueva,
donde la Joya guardada está
es un rubí exuberante,
suave de una muy fina variedad,
tallado con delicadeza
y bordeado en realidad
con una piel de chinchilla
que derretir quisieras ya,
para hundirte en sus aguas
que de su fuente manara,
de champán y néctar puro,
y no despegarte jamás.
El sentimiento que de tus ojos brota
es de deseo y pasión
de ternura de respeto
y de incalculable valor,
pues transforman mi corazón roto
en una llama de placer
y hacen que en mi Alma vuelva
el amor a renacer.
SP
lo que tú logras mirar,
aquello que dices que amas tanto
y que yo no logro descifrar.
Me siento frente al espejo y veo
mi reflejo sin cesar
y solo cuando empiezo a pensarte
es que logro enfatizar
que quieres que con amor me mire,
pues así me miras tú
y donde yo consigo errores
tú consigues plenitud.
Una piel morena y suave
que muy tersa aun está
que te pide la acaricies
a placer y a voluntad.
Una cara muy risueña
con ternura de bebe,
una mirada dulce y pícara
en unos ojos café.
Unas mejillas sonrojadas
apenadas de mirar,
eso que miran tus ojos
y que quieres degustar,
unos labios jugosos y carnosos
que te invitan a besar.
En la curva del cuello y hombro
motivado por tu gran anhelo,
tus marcas quieres dejar
de posesión, lujuria y deseo.
Dices que mis brazos y manos
son de un fino bávara,
que trataras con ternura,
sabiendo te cobijaran.
Al llegar allí a mis pechos
te derrites de placer,
grandes, voluptuosos plenos
que quisieras poseer,
de pequeñas aureolas color crema
y pezones cual botón
que quieres tener en tus labios
y mordisquearlos con amor.
Bajas por mis caderas y abdomen
de muchas curvas divinas
con surcos profundos y llanos
que te incitan y fascinan.
Son mis muslos redondeces de exuberante hermosura,
que tú quieres cabalgar
como potro en la llanura,
mis piernas son bien torneadas
que delimitadas están
y tienen fuerza de agarre
para muy bien empujar.
Y unos pies firmes
rellenos, suaves y
contorneados
cuidados para tu deleite
y caminar a tu lado.
¡Oh! Y he llegado a la cueva,
donde la Joya guardada está
es un rubí exuberante,
suave de una muy fina variedad,
tallado con delicadeza
y bordeado en realidad
con una piel de chinchilla
que derretir quisieras ya,
para hundirte en sus aguas
que de su fuente manara,
de champán y néctar puro,
y no despegarte jamás.
El sentimiento que de tus ojos brota
es de deseo y pasión
de ternura de respeto
y de incalculable valor,
pues transforman mi corazón roto
en una llama de placer
y hacen que en mi Alma vuelva
el amor a renacer.
SP