BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuerpos o trozos perdidos
labios que incitan o bromean bruscamente
en el límite ínclito, voz de penumbra, cariátides
inexactas: veo el resplandor impreciso
la musculatura abierta del pájaro injuriado.
Oh voz que bromea
pasado el tiempo, como la sombra
que emite un cuerpo o una caricia
quejumbrosa el llanto de la ceniza
o del niño. Inexorable sexo, cadencia
infinita de tétricas coincidencias, calumnias.
Fragmentos invariables que invitan
que excitan miembros sonrientes, o mariposas
sosegadas sobre el vientre. Oh junio, doloroso
como estigma de mano, como prosa embarrada.
Vellocino laureado, copa maciza, dios de inventario.
Brindis de las azaleas-.
En las rítmicas ofensivas
en los terraplenes de la desidia
en los óxidos huesudos como campanillas,
glotis de labios tumefactos, inquietos.
Címbalos bajo sótanos de nebulosas
llantos de bajo violín, de secreto encerrado
tras telas incendiadas, bromuro
de las copas más vacías, de las copas
más vacías.
Locura en sí bemol-.
Se escuchan lácteas estrellas rutas insomnes
perdidos corpachones y líquidos sobre enredaderas.
Se tramitan expedientes, miradlos volar sobre tapias o muros.
Lentamente, en un cenicero delirante, de vasos sanguíneos
o sombrías enumeraciones, rosas, cajones de encina dura y espinosa.
labios que incitan o bromean bruscamente
en el límite ínclito, voz de penumbra, cariátides
inexactas: veo el resplandor impreciso
la musculatura abierta del pájaro injuriado.
Oh voz que bromea
pasado el tiempo, como la sombra
que emite un cuerpo o una caricia
quejumbrosa el llanto de la ceniza
o del niño. Inexorable sexo, cadencia
infinita de tétricas coincidencias, calumnias.
Fragmentos invariables que invitan
que excitan miembros sonrientes, o mariposas
sosegadas sobre el vientre. Oh junio, doloroso
como estigma de mano, como prosa embarrada.
Vellocino laureado, copa maciza, dios de inventario.
Brindis de las azaleas-.
En las rítmicas ofensivas
en los terraplenes de la desidia
en los óxidos huesudos como campanillas,
glotis de labios tumefactos, inquietos.
Címbalos bajo sótanos de nebulosas
llantos de bajo violín, de secreto encerrado
tras telas incendiadas, bromuro
de las copas más vacías, de las copas
más vacías.
Locura en sí bemol-.
Se escuchan lácteas estrellas rutas insomnes
perdidos corpachones y líquidos sobre enredaderas.
Se tramitan expedientes, miradlos volar sobre tapias o muros.
Lentamente, en un cenicero delirante, de vasos sanguíneos
o sombrías enumeraciones, rosas, cajones de encina dura y espinosa.