JFelipe
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alguna noche doliente
turbado me sobrecojo,
miro al cielo ennegrecido
en ausencia de mi sol.
Un espacio interminable,
explota frente a mis ojos,
una infinidad de estrellas
de otros mundos son farol.
Entonces soy soledad
y más pequeño que un cero,
solo a tu lado mi bien
digo adiós al desespero.
Orbito a tu alrededor
eres mi astro, mi lucero,
no me oscurezcas amor
no te marches que te quiero.
Eres bendita simiente
de mi alegría y arrojo,
de azul mi noche has teñido,
del cosmos eres crisol.
Tú por siempre inquebrantable
limpias el alma de abrojos,
a las penas haces bellas,
lindas nubes de arrebol.
Igual que a una deidad
yo te a doro, te venero,
soy en tu deslumbrar, quien
hoy recorre tu sendero.
Orbito a tu alrededor
tú eres mi astro, mi lucero,
no me oscurezcas amor
no te marches que te quiero.
turbado me sobrecojo,
miro al cielo ennegrecido
en ausencia de mi sol.
Un espacio interminable,
explota frente a mis ojos,
una infinidad de estrellas
de otros mundos son farol.
Entonces soy soledad
y más pequeño que un cero,
solo a tu lado mi bien
digo adiós al desespero.
Orbito a tu alrededor
eres mi astro, mi lucero,
no me oscurezcas amor
no te marches que te quiero.
Eres bendita simiente
de mi alegría y arrojo,
de azul mi noche has teñido,
del cosmos eres crisol.
Tú por siempre inquebrantable
limpias el alma de abrojos,
a las penas haces bellas,
lindas nubes de arrebol.
Igual que a una deidad
yo te a doro, te venero,
soy en tu deslumbrar, quien
hoy recorre tu sendero.
Orbito a tu alrededor
tú eres mi astro, mi lucero,
no me oscurezcas amor
no te marches que te quiero.
Última edición: