Aunque se de locos
hoy me olvidare de tus ojos
aquellas ventanas cafes a mi paraiso
Y si quieres llamame desqusiado
pues seguiré ignorando tus labios, senos y tus manos.
hoy noche, en la oscuridad y el frio
quiero perderme en el laberinto de tus cabellos
perderme y cobijarme,
talvez refugiarme
Y aunque ya sea trillado
comparare tus cabellos con hermosas cascadas
pero no hay mejor simil
para aquella corriente victima de la gravedad
que por negras no son macabras,
por negras son el sinonimo de mi alegria
en ocaciones tu negra sábana de lino
viene adornada de cintas
verdes, rojas o azules
!la verdad no importa¡
pienso que son un regalo
que guarda perfumes de lirio y sabanda
!el reglo perfecto para este desquisaido¡
Déjame por un momento
acaricira la seda de tu cabello
que mis manos se humedescan con aquella cascada
que mi corazón se cobije con aquella sabana de lino
que mi nariz disfrute del lirio y la labanda
pero sobre todo que sigan acompañando mi vida,
aunque sea de lejos
que ellos en su negitud
me transmitan la paz de tu nombre
hoy me olvidare de tus ojos
aquellas ventanas cafes a mi paraiso
Y si quieres llamame desqusiado
pues seguiré ignorando tus labios, senos y tus manos.
hoy noche, en la oscuridad y el frio
quiero perderme en el laberinto de tus cabellos
perderme y cobijarme,
talvez refugiarme
Y aunque ya sea trillado
comparare tus cabellos con hermosas cascadas
pero no hay mejor simil
para aquella corriente victima de la gravedad
que por negras no son macabras,
por negras son el sinonimo de mi alegria
en ocaciones tu negra sábana de lino
viene adornada de cintas
verdes, rojas o azules
!la verdad no importa¡
pienso que son un regalo
que guarda perfumes de lirio y sabanda
!el reglo perfecto para este desquisaido¡
Déjame por un momento
acaricira la seda de tu cabello
que mis manos se humedescan con aquella cascada
que mi corazón se cobije con aquella sabana de lino
que mi nariz disfrute del lirio y la labanda
pero sobre todo que sigan acompañando mi vida,
aunque sea de lejos
que ellos en su negitud
me transmitan la paz de tu nombre