Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

A esa, tu hermosa piel
que cautiva mis sentidos
cuando descansas.
A esa tu provocativa piel
que eriza mi cuerpo
entre tus sabanas blancas.
A tu piel de miel excitante
que miro de lejos,
cuando duermes de espalda.
A ella mis suspiros,
mi admiración, mis deseos,
la tentación de tocarla.
A tu suave y delicada piel
por su aroma de rosas
por la pasión que me llama.
A tu piel canela
mi verso, mi poema
mi canción, mi proclama.