Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Él tejió abrazos
en noches sin estrellas.
No sé si contempla esta alameda
que vacía sin su beso
lame la herida abierta que quema.
En la pupila de la luna
imagino su rostro risueño
que dejaba abierto su cariño inmenso,
mientras una lágrima rueda fácil
sobre el terciopelo de estos versos.
Me dueles tan secreto,
tan silente desde los pies
y nadie lo percibe.
Es tan extraño no tenerte más,
ni el timbre de tu voz.
-Nada-
Respiro tu ausencia, cometa.
