Eósforo
Poeta asiduo al portal
A un ermitaño
Amo la soledad como el diluvio,
me desapego siempre del invierno;
mas he atravesado hasta el infierno,
entro y salgo de casa con antuvio.
Soy de mi techo al fin como el compluvio,
soy luz, guardo las aguas sempiterno,
mi primera tarea es el gobierno
de mi mismo, un mandato en el connubio.
Exijo lealtad, igual respeto,
mi círculo es pequeño y valorado,
y son pocas las veces que me enfado.
Si me he acostumbrado al vericueto:
es con educación, también con arte,
lo que enseñan mis versos... de estandarte.
me desapego siempre del invierno;
mas he atravesado hasta el infierno,
entro y salgo de casa con antuvio.
Soy de mi techo al fin como el compluvio,
soy luz, guardo las aguas sempiterno,
mi primera tarea es el gobierno
de mi mismo, un mandato en el connubio.
Exijo lealtad, igual respeto,
mi círculo es pequeño y valorado,
y son pocas las veces que me enfado.
Si me he acostumbrado al vericueto:
es con educación, también con arte,
lo que enseñan mis versos... de estandarte.