A veces
corren lágrimas
como forasteras flores
de esas que orillan
los rieles
de un tren
que nunca pasa.
Visiones
de mujer
a través de un vidrio
polvoriento que nadie limpia.
Aquella cuidad
que me arrebata
tu sonrisa
perdida en multitud.
Aquel beso
a un segundo
de tu boca
que desespera por quedarse
por aquietarse
y subir el cerro
de tus dientes
a un segundo
de ese abrazo
que agrietado
me aprieta desde lejos
Toda
una
vida
por
ese
segundo...
corren lágrimas
como forasteras flores
de esas que orillan
los rieles
de un tren
que nunca pasa.
Visiones
de mujer
a través de un vidrio
polvoriento que nadie limpia.
Aquella cuidad
que me arrebata
tu sonrisa
perdida en multitud.
Aquel beso
a un segundo
de tu boca
que desespera por quedarse
por aquietarse
y subir el cerro
de tus dientes
a un segundo
de ese abrazo
que agrietado
me aprieta desde lejos
Toda
una
vida
por
ese
segundo...
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