EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
En la pradera verde, donde la landa nace,
con perfumado aroma y en libertad agreste;
entre gramíneas nuevas y lejos de la peste,
bajo la blanca luna, tras encumbrada face,
mi amor quisiera darte, besando tu corola,
Amando tus pezones, gritando mi albedrío,
sintiendo el cielo azul de tus labios y boca;
el afluente quiero de tu pasión y brío
la gracia de tu luz que tanto me provoca.
Quisiera descoser la urdimbre del destino
y amalgamar el polvo, voluptuosamente,
para encendidamente, pecar en fino.
Y por ti vuelo ya, tras tu desnudo urgente,
cual mariposa vuelo, sincronizando el ala,
atento a la ambrosía de tu pezón, ARDIENTE
con perfumado aroma y en libertad agreste;
entre gramíneas nuevas y lejos de la peste,
bajo la blanca luna, tras encumbrada face,
mi amor quisiera darte, besando tu corola,
Amando tus pezones, gritando mi albedrío,
sintiendo el cielo azul de tus labios y boca;
el afluente quiero de tu pasión y brío
la gracia de tu luz que tanto me provoca.
Quisiera descoser la urdimbre del destino
y amalgamar el polvo, voluptuosamente,
para encendidamente, pecar en fino.
Y por ti vuelo ya, tras tu desnudo urgente,
cual mariposa vuelo, sincronizando el ala,
atento a la ambrosía de tu pezón, ARDIENTE