Alex Courant
Poeta adicto al portal
Núbil, entre la arena, se desposa
con el beso de la ola cristalino
y arremete a mi pie sobre el camino
con su estirpe, nocturna y clamorosa.
¿De qué vientre has venido caprichosa
como la estrella insomne sin destino?
¿De qué seno antiquísimo y marino
has caído extraviada y melodiosa?
Cuando a la vista tengo tus carenas
y al oído, vivaz, llega el sonido
que de tu entraña plácido se adueña:
En tu alma se despiertan las sirenas,
el gran Neptuno finge estar dormido
y el mar está soñando que se sueña.
con el beso de la ola cristalino
y arremete a mi pie sobre el camino
con su estirpe, nocturna y clamorosa.
¿De qué vientre has venido caprichosa
como la estrella insomne sin destino?
¿De qué seno antiquísimo y marino
has caído extraviada y melodiosa?
Cuando a la vista tengo tus carenas
y al oído, vivaz, llega el sonido
que de tu entraña plácido se adueña:
En tu alma se despiertan las sirenas,
el gran Neptuno finge estar dormido
y el mar está soñando que se sueña.