David Bernal
Poeta recién llegado
A esa casita de piedra derruida
Deshuesada por las raíces de los olmos
Tantos sueños convertidos en dorados
Dientes de león que al viento esparcen sus semillas
El hogar ya transformado en pedregal
Las vigas en carcoma y en gusano
Los años de labranza ya olvidados
Hendiendo el barro el paso de los asnos
Refleja la tarde tu única pared, hirusta
Alzándose ante el tiempo y el espacio, heroica
Donde algún día colgó un cuadro un clavo
Hueco, ahora de topo y abubilla
Colchón que antaño abrazó las caricias
Se pudre apuñalado por el pasto
Por briznas verdes frescas que se mecen
Del viento cálido que baja las colinas
Mirando al Monserrat te alzaste un día
Guardando y cobijando a tu familia
Tormentas, fieras, noches de vigilia
Pendiente de los ruidos en silencio
Piratas, galos, godos o vikingos
Herrando junto al fuego saltan chispas
Casita que me ocultas en tus ruinas
Que queda aquella historia en en tus astillas
Haciendo María el pan con sus nudillos
Sus manos antes bellas, ahora antiguas
Labrando Fernando con sus costillas
La tierra despojándola de cantos
Hasta que no pudieron resistirlo
Solos allí en el medio de la nada
Tan solo con un perro como arma
Un hacha, o tal vez una hazada
Tal vez alguna espada centenaria
Que gallardas vidas sesgaría con estocadas
Te miro destruida y olvidada
Desmoronarte por la lluvia y las heladas
Tus enseres consumirse por el oxido
El yeso convertirse en polvo blanco
Por eso encierras la belleza de esos sueños
Anclados en las raíces de los olmos
Que antaño eran flexibles tallos verdes
Ahora gruesos animales torvos
Piedras, verdes hierbas y culebras
Serpentean historias entre lineas
Casita que al sol tibio te deshaces
Permite que te escriba una poesía
Deshuesada por las raíces de los olmos
Tantos sueños convertidos en dorados
Dientes de león que al viento esparcen sus semillas
El hogar ya transformado en pedregal
Las vigas en carcoma y en gusano
Los años de labranza ya olvidados
Hendiendo el barro el paso de los asnos
Refleja la tarde tu única pared, hirusta
Alzándose ante el tiempo y el espacio, heroica
Donde algún día colgó un cuadro un clavo
Hueco, ahora de topo y abubilla
Colchón que antaño abrazó las caricias
Se pudre apuñalado por el pasto
Por briznas verdes frescas que se mecen
Del viento cálido que baja las colinas
Mirando al Monserrat te alzaste un día
Guardando y cobijando a tu familia
Tormentas, fieras, noches de vigilia
Pendiente de los ruidos en silencio
Piratas, galos, godos o vikingos
Herrando junto al fuego saltan chispas
Casita que me ocultas en tus ruinas
Que queda aquella historia en en tus astillas
Haciendo María el pan con sus nudillos
Sus manos antes bellas, ahora antiguas
Labrando Fernando con sus costillas
La tierra despojándola de cantos
Hasta que no pudieron resistirlo
Solos allí en el medio de la nada
Tan solo con un perro como arma
Un hacha, o tal vez una hazada
Tal vez alguna espada centenaria
Que gallardas vidas sesgaría con estocadas
Te miro destruida y olvidada
Desmoronarte por la lluvia y las heladas
Tus enseres consumirse por el oxido
El yeso convertirse en polvo blanco
Por eso encierras la belleza de esos sueños
Anclados en las raíces de los olmos
Que antaño eran flexibles tallos verdes
Ahora gruesos animales torvos
Piedras, verdes hierbas y culebras
Serpentean historias entre lineas
Casita que al sol tibio te deshaces
Permite que te escriba una poesía
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