Isidro Dichter
Poeta recién llegado
La hortaliza está de fiesta, está adornada,
perlada con sus coles de esmeralda.
Sus dientes son de blanca tierra y azadón;
su fragancia es de flores agostadas bajo el sol.
La hortaliza está de fiesta en la paz campestre,
junto al maizal caduco, junto al sendero ecuestre;
con el vecino lago y sus leyendas y misterios,
con pedrería maya y un rosario de milenios.
La hortaliza es de mi tierra. Observa, siente y calla,
vestida de blanco hueso, como princesa maya.
Y suspira bajo el sol en el bucólico paisaje,
bajo nubes cobrizas de cobrizos celajes.
El viento en la hortaliza suena como un sijolaj;
en la milpa está Tecún, con su arco y su carcaj;
la hortaliza ostenta hoy su garbo, hoy luce ataviada,
perlada con sus coles de esmeralda.
perlada con sus coles de esmeralda.
Sus dientes son de blanca tierra y azadón;
su fragancia es de flores agostadas bajo el sol.
La hortaliza está de fiesta en la paz campestre,
junto al maizal caduco, junto al sendero ecuestre;
con el vecino lago y sus leyendas y misterios,
con pedrería maya y un rosario de milenios.
La hortaliza es de mi tierra. Observa, siente y calla,
vestida de blanco hueso, como princesa maya.
Y suspira bajo el sol en el bucólico paisaje,
bajo nubes cobrizas de cobrizos celajes.
El viento en la hortaliza suena como un sijolaj;
en la milpa está Tecún, con su arco y su carcaj;
la hortaliza ostenta hoy su garbo, hoy luce ataviada,
perlada con sus coles de esmeralda.