pamezurita
Poeta recién llegado
A una persona.
No, no me engañes. Si jamás quisiste volver a la luz del día, a las risas cansadas y la rutina alienante. No trates de decir que no fue tu intención.
No se trata de ser el sol del momento, si sabes que lo observábamos juntos. Hoy, los últimos rayos de sol tocaron mi cara más fuerte que otros días. Ya no estabas ahí.
Ya no me digas tus mentiras. Prefiero el silencio que me acompañó desde marzo ventoso. Ya no hables de las superficialidades del día a día, que las he memorizado con a paso lento y doloroso.
Dime, entonces, ¿cómo se hizo tan fácil para ti? ¿Qué camino tomaste que no vi yo? Ya calla las palabras que retuercen la mente etérea.
Somos el tallo aplastado fruto de la raíz esperanzada. Veo como cada promesa se esfuma irónicamente. Veo tu sonrisa irónica y mi mente que sabía que todo sería diferente.
Así he yo de perder lo que alguna vez consideré mi pilar. Y ahora, coja camino por Barros viendo las hojas pegadas al suelo y esmaltadas con la última lluvia de la mañana, tan demacradas como yo, ellas creyendo que volarían por siempre una vez sueltas de la rama, yo creyendo que tu caerías conmigo.
Honestamente, yo ya no sé cómo tratarte, si dar un abrazo fuerte en el saludo, o confiarte mis secretos en tu baúl. Si llamarte amiga, o recalcar más tu nombre. Si te preguntaras, hipotéticamente, qué haría ahora, daría la media vuelta, caminaría por la vereda de en frente. Mantenerme alienada en sus conversaciones y sonreír a las malas bromas. Pretender que no me daña el desinterés. Suspirar.
Creer que la gente cambia, que las raíces son echadas para hacer ver sus frutos. Que tu volverás a ser la de antes.
Más de mis creaciones las pueden encontrar en http://pamelazurita.wordpress.com
Sus comentarios y críticas siempre serán bienvenidos
No, no me engañes. Si jamás quisiste volver a la luz del día, a las risas cansadas y la rutina alienante. No trates de decir que no fue tu intención.
No se trata de ser el sol del momento, si sabes que lo observábamos juntos. Hoy, los últimos rayos de sol tocaron mi cara más fuerte que otros días. Ya no estabas ahí.
Ya no me digas tus mentiras. Prefiero el silencio que me acompañó desde marzo ventoso. Ya no hables de las superficialidades del día a día, que las he memorizado con a paso lento y doloroso.
Dime, entonces, ¿cómo se hizo tan fácil para ti? ¿Qué camino tomaste que no vi yo? Ya calla las palabras que retuercen la mente etérea.
Somos el tallo aplastado fruto de la raíz esperanzada. Veo como cada promesa se esfuma irónicamente. Veo tu sonrisa irónica y mi mente que sabía que todo sería diferente.
Así he yo de perder lo que alguna vez consideré mi pilar. Y ahora, coja camino por Barros viendo las hojas pegadas al suelo y esmaltadas con la última lluvia de la mañana, tan demacradas como yo, ellas creyendo que volarían por siempre una vez sueltas de la rama, yo creyendo que tu caerías conmigo.
Honestamente, yo ya no sé cómo tratarte, si dar un abrazo fuerte en el saludo, o confiarte mis secretos en tu baúl. Si llamarte amiga, o recalcar más tu nombre. Si te preguntaras, hipotéticamente, qué haría ahora, daría la media vuelta, caminaría por la vereda de en frente. Mantenerme alienada en sus conversaciones y sonreír a las malas bromas. Pretender que no me daña el desinterés. Suspirar.
Creer que la gente cambia, que las raíces son echadas para hacer ver sus frutos. Que tu volverás a ser la de antes.
Más de mis creaciones las pueden encontrar en http://pamelazurita.wordpress.com
Sus comentarios y críticas siempre serán bienvenidos