Yak Mercado
Poeta recién llegado
I
A veces,
cuando ya nada
parece acudir a nuestro rescate,
oramos.
Cerramos los ojos
ponemos cara de contrición,
cruzamos las manos delante del seño
o rozando los labios
y oramos.
A veces,
no sabemos a quién
a que o a quienes,
pero oramos.
En silencio oramos.
Y con la fe
puesta en la Fe,
oramos.
Pedimos auxilio
a boca cerrada
y corazón abierto,
desnudos y humanos,
así, a la desesperada
oramos.
A veces,
cuando ya nada
parece acudir a nuestro rescate,
oramos.
Cerramos los ojos
ponemos cara de contrición,
cruzamos las manos delante del seño
o rozando los labios
y oramos.
A veces,
no sabemos a quién
a que o a quienes,
pero oramos.
En silencio oramos.
Y con la fe
puesta en la Fe,
oramos.
Pedimos auxilio
a boca cerrada
y corazón abierto,
desnudos y humanos,
así, a la desesperada
oramos.
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