joblam
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces...
Cabalgo mi rostro en el tiempo y su abanico
y rasgo las cicatrices del ayer.
Quedan sólo las cenizas de fuegos agónicos.
A veces...
Sin querer lleno de agua mis ojos
y recuerdo con melancolía y tristeza
a la quimera de todos mis antojos.
A veces...
Solitario pienso en profundo silencio
callando dulce amor y viva pena
semejando a un inútil necio.
A veces...
Sueño en las palmas de mis manos.
Deseos de un inquieto infante.
Sueños de un futuro incierto y vano.
A veces...
Pregunto al espejo de mi soledad:
¿Por qué me aferro tenazmente
a las alas del viento en tempestad?
A veces...
En mis noches de inquieto decoro,
mis labios ardiendo en ansias y deseo
siguen pronunciando por ti: un rotundo te quiero.
Cabalgo mi rostro en el tiempo y su abanico
y rasgo las cicatrices del ayer.
Quedan sólo las cenizas de fuegos agónicos.
A veces...
Sin querer lleno de agua mis ojos
y recuerdo con melancolía y tristeza
a la quimera de todos mis antojos.
A veces...
Solitario pienso en profundo silencio
callando dulce amor y viva pena
semejando a un inútil necio.
A veces...
Sueño en las palmas de mis manos.
Deseos de un inquieto infante.
Sueños de un futuro incierto y vano.
A veces...
Pregunto al espejo de mi soledad:
¿Por qué me aferro tenazmente
a las alas del viento en tempestad?
A veces...
En mis noches de inquieto decoro,
mis labios ardiendo en ansias y deseo
siguen pronunciando por ti: un rotundo te quiero.