mariadelsolar
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces
Cuando miro el cielo
mi frente ciñe oscuros destellos.
A veces solo a veces, el cielo deja
en mi regazo inerte, un recuerdo estéril
que me quema el alma y se desvanece.
A veces
Cuando salgo al cielo
la lóbrega noche invita al desprecio
para que acompañe mis penas errantes
y desnude el alma a pesar del miedo
que inclemente y cruel, invade mis huesos.
A veces
Cuando las sombras llegan
una estrella anida en mi triste espera
recoge los sueños que sembré en tu pecho
y me los devuelve vencidos y secos
recordando el beso que murió de pena.
Cuando miro el cielo
mi frente ciñe oscuros destellos.
A veces solo a veces, el cielo deja
en mi regazo inerte, un recuerdo estéril
que me quema el alma y se desvanece.
A veces
Cuando salgo al cielo
la lóbrega noche invita al desprecio
para que acompañe mis penas errantes
y desnude el alma a pesar del miedo
que inclemente y cruel, invade mis huesos.
A veces
Cuando las sombras llegan
una estrella anida en mi triste espera
recoge los sueños que sembré en tu pecho
y me los devuelve vencidos y secos
recordando el beso que murió de pena.