danie
solo un pensamiento...
A veces surca mi pecho entumecido
el sueño del pétalo de una rosa rociando
su bálsamo lascivo,
los anhelos de los campanarios de fervientes melodías,
el recuerdo del aroma a ninfas de los bosques matutinos,
las ansías por los crepúsculos de mil tardes
de las que no me olvido.
A veces duermo con frío
y recuerdo el beso de las aladas magnolias,
el galope de los corceles
sobre las llanuras y sus fértiles vendimias,
las caricias de fuego de un Agosto
y un alba oteando el paraíso.
Luego despierto ebrio por la añoranza de esos días.
A veces navega por mi piel
un barco sin brújula, ni vigía
Un barco que navega a la deriva
en un piélago infinito, buscando sediento
las costas y las arenas de un glorioso tiempo.
Un tiempo en el que tú fuiste mía.
el sueño del pétalo de una rosa rociando
su bálsamo lascivo,
los anhelos de los campanarios de fervientes melodías,
el recuerdo del aroma a ninfas de los bosques matutinos,
las ansías por los crepúsculos de mil tardes
de las que no me olvido.
A veces duermo con frío
y recuerdo el beso de las aladas magnolias,
el galope de los corceles
sobre las llanuras y sus fértiles vendimias,
las caricias de fuego de un Agosto
y un alba oteando el paraíso.
Luego despierto ebrio por la añoranza de esos días.
A veces navega por mi piel
un barco sin brújula, ni vigía
Un barco que navega a la deriva
en un piélago infinito, buscando sediento
las costas y las arenas de un glorioso tiempo.
Un tiempo en el que tú fuiste mía.