En el pecho llevo grabado tu aliento
cuando navegamos sabanas sudorosas,
del susurro de un te quiero me alimento
anclado en el invierno de tus cosas.
Blancas o negras pero hermosas
van bailando a ritmo lento
tus palabras ebrias a mi oido muerto.
A veces, vestida de escamas,
a veces, alas de mariposas,
llegas oliendo a otras camas
buscando regar tus rosas
con lagrimas de mi cara.
A veces dices lo siento
y tu voz es madrugada,
puro y duro suceso.
Entonces habla tu mirada
a la distancia de un beso.
Y vuelve a no pasar nada.
cuando navegamos sabanas sudorosas,
del susurro de un te quiero me alimento
anclado en el invierno de tus cosas.
Blancas o negras pero hermosas
van bailando a ritmo lento
tus palabras ebrias a mi oido muerto.
A veces, vestida de escamas,
a veces, alas de mariposas,
llegas oliendo a otras camas
buscando regar tus rosas
con lagrimas de mi cara.
A veces dices lo siento
y tu voz es madrugada,
puro y duro suceso.
Entonces habla tu mirada
a la distancia de un beso.
Y vuelve a no pasar nada.