Luis Libra
Atención: poeta en obras
`
¡Ay, mis amores,
examores, duendes, héroes
y sobre todo heroínas de mi vida!
¡Dónde andaréis a estas alturas de la película!
Vosotros, que recorristeis conmigo
esos tramos, a veces intransitables,
a veces cual pista de hielo
u otras como vereda que atraviesa
jardines rebosantes de flores exóticas
de mil colores y perfumes, bajo nubes
de algodón azucarado que no engorda,
o en bares decorados de hogar celestial
donde quedarse a vivir para siempre
entre barriles y barriles derrochadores
de cerveza, humo y punk rock
al volumen del mismísimo infierno...
Mi gente, mi familia, mis animales,
mis viejos amigos y hasta mis borrachos,
majetes e imperfectos colegas
de noches con denominación de origen.
Y vosotros,
las víctimas inocentes de mi estupidez,
cagadas e irracionalidades,
(mil, un millón de perdones)
Los que me inculcasteis empatía,
que en algún momento me hicisteis
hasta creer en dios y en la raza humana.
Y también vosotros:
mis talentosos doctores/as,
mis simpáticas dependientas de supermercado,
mis empleados de banca sinceros,
mis funcionarios de alta resolución,
mis psicólogos, mis abogados
y mis reformistas vocacionales;
mis antiguos profes disidentes,
mis socios de locas aventuras empresariales,
mis eventuales amigos de trayecto de bus;
Spielberg, Ibáñez, Matt Groening,
Mercury, Joe Strummer y mis mecánicos baratos
(Gracias, compañer@s, gracias)
Y sí, también, vosotros,
los que me tocasteis los huevos
y me jodisteis por envidia, por bullying,
por vuestra naturaleza,
por enero o por martes,
con razón o sin ella; vosotros, que me hicisteis
más fuerte, más duro, más feliz
o arrepentido cuando os la devolvía.
Los que me ayudasteis a conocer
el saludable bouquet del barro fresco,
(e incluso las que pregonasteis
mis ocasionalmente limitadas
o egoístas virtudes amatorias)
También vosotros, también mi gente.
Dónde andaréis, dónde...
Pues sabed que de un modo u otro
todos y todas habéis sido
y sois mi mundo, mi camino, mi poesía,
mi facebook interior, mi sombra,
mis compañeros de acuario,
de selvas, asteroides o estrellas
de mi universo, imprescindibles
habitantes de mi adn vivo...
¡Qué grandes!. Vosotros, para vosotros,
a unos con más y a otros con menos
cariño pero igual dedicación,
van estos versos, allá donde estéis,
mis entrañables compañeros
de tormentas, de tragos dulces,
de loca y disparatada aventura.
______
examores, duendes, héroes
y sobre todo heroínas de mi vida!
¡Dónde andaréis a estas alturas de la película!
Vosotros, que recorristeis conmigo
esos tramos, a veces intransitables,
a veces cual pista de hielo
u otras como vereda que atraviesa
jardines rebosantes de flores exóticas
de mil colores y perfumes, bajo nubes
de algodón azucarado que no engorda,
o en bares decorados de hogar celestial
donde quedarse a vivir para siempre
entre barriles y barriles derrochadores
de cerveza, humo y punk rock
al volumen del mismísimo infierno...
Mi gente, mi familia, mis animales,
mis viejos amigos y hasta mis borrachos,
majetes e imperfectos colegas
de noches con denominación de origen.
Y vosotros,
las víctimas inocentes de mi estupidez,
cagadas e irracionalidades,
(mil, un millón de perdones)
Los que me inculcasteis empatía,
que en algún momento me hicisteis
hasta creer en dios y en la raza humana.
Y también vosotros:
mis talentosos doctores/as,
mis simpáticas dependientas de supermercado,
mis empleados de banca sinceros,
mis funcionarios de alta resolución,
mis psicólogos, mis abogados
y mis reformistas vocacionales;
mis antiguos profes disidentes,
mis socios de locas aventuras empresariales,
mis eventuales amigos de trayecto de bus;
Spielberg, Ibáñez, Matt Groening,
Mercury, Joe Strummer y mis mecánicos baratos
(Gracias, compañer@s, gracias)
Y sí, también, vosotros,
los que me tocasteis los huevos
y me jodisteis por envidia, por bullying,
por vuestra naturaleza,
por enero o por martes,
con razón o sin ella; vosotros, que me hicisteis
más fuerte, más duro, más feliz
o arrepentido cuando os la devolvía.
Los que me ayudasteis a conocer
el saludable bouquet del barro fresco,
(e incluso las que pregonasteis
mis ocasionalmente limitadas
o egoístas virtudes amatorias)
También vosotros, también mi gente.
Dónde andaréis, dónde...
Pues sabed que de un modo u otro
todos y todas habéis sido
y sois mi mundo, mi camino, mi poesía,
mi facebook interior, mi sombra,
mis compañeros de acuario,
de selvas, asteroides o estrellas
de mi universo, imprescindibles
habitantes de mi adn vivo...
¡Qué grandes!. Vosotros, para vosotros,
a unos con más y a otros con menos
cariño pero igual dedicación,
van estos versos, allá donde estéis,
mis entrañables compañeros
de tormentas, de tragos dulces,
de loca y disparatada aventura.
______
Última edición: