ramger65
Poeta recién llegado
A Yoceline
Te fuiste impregnando el aire con tu dolor y agonía,
temprano, en esa mañana apenada y fría;
por ese callejón que al final termina siendo calle ciega,
por ese destino que uno no busca pero encuentra.
Cruzaste el umbral a la nada, o tal vez,
al más bello mundo que tu fe presagiaba,
no lo sé,
pero te fuiste ,
te fuiste con tu inocencia,
con tu bondad,
con aquella soledad que desgarra,
en esa eterna y férrea lucha con tus lémures
que te dejaban maltrecha.
Te fuiste sin saber a qué sabe un sueño,
a como huele la esperanza
cuando estas se hacen realidad,
atrapada por esa cadena monocromática
que invadía tu entorno
y eclipsaba tu arcoíris;
del cual tanto te quisiste liberar.
Te fuiste dejando madrugadas de llanto,
madrugas de ausencia,
oscuras madrugadas de estrellas vacías;
dejándome tu insondable tristeza,
y también la mía;
que nació con tu partida.
Gerardo Ramirez (Ramger65)
Te fuiste impregnando el aire con tu dolor y agonía,
temprano, en esa mañana apenada y fría;
por ese callejón que al final termina siendo calle ciega,
por ese destino que uno no busca pero encuentra.
Cruzaste el umbral a la nada, o tal vez,
al más bello mundo que tu fe presagiaba,
no lo sé,
pero te fuiste ,
te fuiste con tu inocencia,
con tu bondad,
con aquella soledad que desgarra,
en esa eterna y férrea lucha con tus lémures
que te dejaban maltrecha.
Te fuiste sin saber a qué sabe un sueño,
a como huele la esperanza
cuando estas se hacen realidad,
atrapada por esa cadena monocromática
que invadía tu entorno
y eclipsaba tu arcoíris;
del cual tanto te quisiste liberar.
Te fuiste dejando madrugadas de llanto,
madrugas de ausencia,
oscuras madrugadas de estrellas vacías;
dejándome tu insondable tristeza,
y también la mía;
que nació con tu partida.
Gerardo Ramirez (Ramger65)