Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
A Zaida
Apareciste profunda entre las olas
con la mirada alegre y diáfana,
de las caracolas;
Seria y orgullosa
como buena castellana,
tu sonrisa apareció
cuando enfrente de ti, yo estaba;
Se pasearon los días por la vereda,
se marcharon los años
por el camino,
y los días pasan delante de mi puerta
abrazándose todos, al destino;
Llévate de lujo estos pocos versos
que ya no distraen al amor,
que ya,
no son lágrimas del viento,
sólo son el dolor
y una pizca de sal, en el sentimiento;
¡Llévatelos!,
que ya no caben en mi, tantos recuerdos.
Autor: Ángel San Isidro
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