Ian Freecs
Poeta recién llegado
Sus labios color sangre y
la piel Clara como una ipomea alba.
Su aroma danzado con el viento se mezcla,
mientras mi cuerpo anestesiado en su dirección
volaba lanzándose al piélago.
Intenté acercarme, mi corazón
fuerte palpitaba y una por una
mis costillas comenzaban a fragmentar.
Le tomé la mano,sentí un golpe eléctrico y
me amputó el brazo.
De ella quise alejarme y del mar intenté
emerger.
Se sentó en un risco a observar,
sacó una caña, entretelas de un tarro oxidado
y lanzó el anzuelo.
Como un tiburón, el trozo de corazón
embestí.
Alzó la caña y lentamente recogió,
y poco a poco la carne y la piel
de mi rostro se desprendió.
Subí el risco,hacia una cueva
mi ser arrastró.
Afiló el cuchillo y en bistec mi cuerpo cortó.
Tomó el órgano llamado corazón y disecó.
la piel Clara como una ipomea alba.
Su aroma danzado con el viento se mezcla,
mientras mi cuerpo anestesiado en su dirección
volaba lanzándose al piélago.
Intenté acercarme, mi corazón
fuerte palpitaba y una por una
mis costillas comenzaban a fragmentar.
Le tomé la mano,sentí un golpe eléctrico y
me amputó el brazo.
De ella quise alejarme y del mar intenté
emerger.
Se sentó en un risco a observar,
sacó una caña, entretelas de un tarro oxidado
y lanzó el anzuelo.
Como un tiburón, el trozo de corazón
embestí.
Alzó la caña y lentamente recogió,
y poco a poco la carne y la piel
de mi rostro se desprendió.
Subí el risco,hacia una cueva
mi ser arrastró.
Afiló el cuchillo y en bistec mi cuerpo cortó.
Tomó el órgano llamado corazón y disecó.
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