licprof
Poeta fiel al portal
decadente
perimido
periclitado
achanchado
baquetado
a màs no poder
igual escucho al cuarteto al tata cedròn
tanto dolooooooorrr
hace un calor infernal
si es que en el infierno hace tanto lorca
y si es que existe el infierno
las botellas de plàstico de la coca cola
estàn llenas de agua de la canilla
y cada tanto sorbo un poco
nivelando asì, segùn parecer mèdico, la presiòn arterial
cada objeto en su lugar
mientras suena la mùsica
y tecleo este poema en la computadora
la oscuridad nocturna solo empañada
por un claroscuro elèctrico
a lo rembrandt
hace un calor infernal
pero suena la mùsica
y recuerdo los buenos viejos tiempos
cuando bailàbamos al aire libre
por ejemplo
en la ya famosa glorieta de barrancas de belgrano
quien regenteaba esa milonga no me agradaba demasiado
pero no importaba demasiado
porque ese bailongo era gratarola
es decir ideal para los poligriyos como yo
tomado de la mano con alguna pebeta
con alguna purreta
con mi novia de aquel entonces
mi ùltima conquista, al decir de venerables ancianas
bailan lindo, me decìan
y yo me olìa en eso una cierta ironìa
encubierta de elogio
que no me gustaba nada
que me desagradaba màs bien
què grande ha sido nuestro amor
lo cual no impedìa al contrario que
estando solari irigoyen
rebotara
como una pelota de goma
en una pared
de pelota a paleta
que terminaba en un alambrado allà bien arriba
donde a veces se enganchaban las dichas pelotas
de goma
irrescatables por cierto
no hay mùsica màs triste
lo raro era que algunas pibas se calentaran
se excitaran milongueando
y me respiraran fuerte al oido
cuando bailàbamos
mejilla a mejilla
mejillones de por medio
por entonces la cosa terminaba en unos cuantos besos robados
ahì mismo en la misma barranca
durante la noche
y acompañarla hasta su casa
o como mìnimo
hasta la parada del colectivo
si es que vivìa muy lejos
sì por aquel entonces
yo era un ratòn, joven
un joven ratòn
pues nunca tenìa un peso
nunca o casi nunca
y cuando tenìa no me duraba nada
pues tenìa por costumbre invitar yo
incluso a mis enemigos acèrrimos:
claro, por entonces no habìa leìdo el prìncipe de maquiavelo
yo, que era un prìncipe
como todo joven de 20 años aproximadamente
que se precie de serlo
mi cuarto de gloria fue demasiado fugaz
oh juremos con Gloria vivir!
pues en lugar de bailar con las mejores bailarinas
bailaba con las que recièn empezaban
o con las bellas veteranas de 40 50 años:
humildad mal entendida
modestia mal comprendida
y todo con el simple objeto de levantarlas
de voltearlas
ello solìa ocurrir en el famoso salòn de cochabamba 444
club general belgrano
barrio san telmo
buenos aires
capital federal
o màs bien ciudad autònoma de buenos aires
a la salida del boliche
las chicas se quedaban conmigo charlando tomando algo en la barra
bailando unos buenos tangos
lo cual no impedìa que algùn otario la sacara invitara a bailar
pero las minas piolas le daban el raje
aunque yo no tenìa ni para fasos
por suerte
porque fumaba peor que un escuerzo!
yo no sè por què diablos las minas me dariàn bola
pelota
bolilla
serìa porque era joven tenìa algo de pinta bailaba bien y empilchaba bien
a veces
mi vida transcurrìa entre los viejos hoteles
las pistas de baile
las casas de familia
los grandes y pequeños salones de clases
de la facultad de filosofìa y letras
de la universidad de buenos aires
y las calles durante el dìa
para sobrevivir
para parar la olla
y comer el plato de lentejones
con un poco de vinagre
y otro poco de aceite
y algo de fruta
por entonces era flaco delgado
pero ya a los 23 engordè
y ya nunca pude liquidar esa panza
por màs que bailara y bailara
ademàs por aquel entonces se fumaba en todas partes
los bailes estaban llenos de humo:
una niebla o neblina blanca como semen volàtil gaseoso
se esparcìa por todas partes impidiendo la visiòn
enrareciendo el ambiente
sumado a mi miopìa consuetudinaria
que mis anteojos culo de botella no contribuìan a morigerar
a mitigar
a pesar de que era un joven galàn milonguero
un joven guapo y altanero
engrupido a màs no poder
a causa de pequeñas conquistas
y algunos torneos de baile
claro, en aquella època no habìa demasiada competencia
ya no estaba de moda aùn el gotàn
tengo un poco de sueño
la cabeza me da un poco de vueltas
todos los recuerdos se me entremezclan
como si se tratara de una madeja inextricable la davi
que hay que armonizar
o por lo menos arreglar un poco
todos los cuadros colgados en las paredes
se ven un tanto inclinados
perimido
periclitado
achanchado
baquetado
a màs no poder
igual escucho al cuarteto al tata cedròn
tanto dolooooooorrr
hace un calor infernal
si es que en el infierno hace tanto lorca
y si es que existe el infierno
las botellas de plàstico de la coca cola
estàn llenas de agua de la canilla
y cada tanto sorbo un poco
nivelando asì, segùn parecer mèdico, la presiòn arterial
cada objeto en su lugar
mientras suena la mùsica
y tecleo este poema en la computadora
la oscuridad nocturna solo empañada
por un claroscuro elèctrico
a lo rembrandt
hace un calor infernal
pero suena la mùsica
y recuerdo los buenos viejos tiempos
cuando bailàbamos al aire libre
por ejemplo
en la ya famosa glorieta de barrancas de belgrano
quien regenteaba esa milonga no me agradaba demasiado
pero no importaba demasiado
porque ese bailongo era gratarola
es decir ideal para los poligriyos como yo
tomado de la mano con alguna pebeta
con alguna purreta
con mi novia de aquel entonces
mi ùltima conquista, al decir de venerables ancianas
bailan lindo, me decìan
y yo me olìa en eso una cierta ironìa
encubierta de elogio
que no me gustaba nada
que me desagradaba màs bien
què grande ha sido nuestro amor
lo cual no impedìa al contrario que
estando solari irigoyen
rebotara
como una pelota de goma
en una pared
de pelota a paleta
que terminaba en un alambrado allà bien arriba
donde a veces se enganchaban las dichas pelotas
de goma
irrescatables por cierto
no hay mùsica màs triste
lo raro era que algunas pibas se calentaran
se excitaran milongueando
y me respiraran fuerte al oido
cuando bailàbamos
mejilla a mejilla
mejillones de por medio
por entonces la cosa terminaba en unos cuantos besos robados
ahì mismo en la misma barranca
durante la noche
y acompañarla hasta su casa
o como mìnimo
hasta la parada del colectivo
si es que vivìa muy lejos
sì por aquel entonces
yo era un ratòn, joven
un joven ratòn
pues nunca tenìa un peso
nunca o casi nunca
y cuando tenìa no me duraba nada
pues tenìa por costumbre invitar yo
incluso a mis enemigos acèrrimos:
claro, por entonces no habìa leìdo el prìncipe de maquiavelo
yo, que era un prìncipe
como todo joven de 20 años aproximadamente
que se precie de serlo
mi cuarto de gloria fue demasiado fugaz
oh juremos con Gloria vivir!
pues en lugar de bailar con las mejores bailarinas
bailaba con las que recièn empezaban
o con las bellas veteranas de 40 50 años:
humildad mal entendida
modestia mal comprendida
y todo con el simple objeto de levantarlas
de voltearlas
ello solìa ocurrir en el famoso salòn de cochabamba 444
club general belgrano
barrio san telmo
buenos aires
capital federal
o màs bien ciudad autònoma de buenos aires
a la salida del boliche
las chicas se quedaban conmigo charlando tomando algo en la barra
bailando unos buenos tangos
lo cual no impedìa que algùn otario la sacara invitara a bailar
pero las minas piolas le daban el raje
aunque yo no tenìa ni para fasos
por suerte
porque fumaba peor que un escuerzo!
yo no sè por què diablos las minas me dariàn bola
pelota
bolilla
serìa porque era joven tenìa algo de pinta bailaba bien y empilchaba bien
a veces
mi vida transcurrìa entre los viejos hoteles
las pistas de baile
las casas de familia
los grandes y pequeños salones de clases
de la facultad de filosofìa y letras
de la universidad de buenos aires
y las calles durante el dìa
para sobrevivir
para parar la olla
y comer el plato de lentejones
con un poco de vinagre
y otro poco de aceite
y algo de fruta
por entonces era flaco delgado
pero ya a los 23 engordè
y ya nunca pude liquidar esa panza
por màs que bailara y bailara
ademàs por aquel entonces se fumaba en todas partes
los bailes estaban llenos de humo:
una niebla o neblina blanca como semen volàtil gaseoso
se esparcìa por todas partes impidiendo la visiòn
enrareciendo el ambiente
sumado a mi miopìa consuetudinaria
que mis anteojos culo de botella no contribuìan a morigerar
a mitigar
a pesar de que era un joven galàn milonguero
un joven guapo y altanero
engrupido a màs no poder
a causa de pequeñas conquistas
y algunos torneos de baile
claro, en aquella època no habìa demasiada competencia
ya no estaba de moda aùn el gotàn
tengo un poco de sueño
la cabeza me da un poco de vueltas
todos los recuerdos se me entremezclan
como si se tratara de una madeja inextricable la davi
que hay que armonizar
o por lo menos arreglar un poco
todos los cuadros colgados en las paredes
se ven un tanto inclinados
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