lunathiko
Poeta recién llegado
Ya solo puedo dedicarle tristes versos.
Con palabras que no escuchará, ni leerá.
Se ha ido, lejos, en el invierno, entre montañas de distancia.
Yo, tan desesperadamente la necesito.
Pensé en cosas tontas para que se quedara.
Nada funcionó.
Y en mi pena ya no deja los salones de mi mente.
Su dulce recuerdo vaga en mis neuronas.
Pero nunca se va.
Mi tormento.
Y su risa hace eco en mis oídos, cuando el silencio me ahoga.
Con palabras que no escuchará, ni leerá.
Se ha ido, lejos, en el invierno, entre montañas de distancia.
Yo, tan desesperadamente la necesito.
Pensé en cosas tontas para que se quedara.
Nada funcionó.
Y en mi pena ya no deja los salones de mi mente.
Su dulce recuerdo vaga en mis neuronas.
Pero nunca se va.
Mi tormento.
Y su risa hace eco en mis oídos, cuando el silencio me ahoga.