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Acabará el silencio (Dodecasílabos)

lesmo

Poeta veterano en el portal
Acabará el silencio

El silencio que me envuelve cada día
sin la fuente inmaterial de la palabra
que yo espero con mi tímida porfía
se parece al mal canchal que no se labra.

Ya no tengo de que lleguen la esperanza
ni el sonido ni el gentil significado,
y en mis pobres soledades no me alcanza
más que el sordo transcurrir de lo pasado.

Nada dicen los enormes universos
silenciosos para mí por más que escriba,
se destinan a mil cárceles mis versos
y a mi espíritu a vagar en tanto viva.

Es la losa del olvido tan pesada
que no puedo soportarla estando vivo,
y de aquel amor tan ciego apenas nada
queda ahora que me inspire lo que escribo.

Mi destino se convierte en un adagio
y mi música en la triste sinfonía,
mi esperanza solamente en mal presagio
y mi noche no se acaba con el día.

Nada tengo que me alivie las costuras
que me hicieron al cerrarme las heridas,
si en mi mente imaginé mil aventuras
mis pisadas van ahora entumecidas.

Mas si suena en lejanía el campanario
como signo y seña cierta trascendente,
saldré enhiesto de mi cuarto solitario
con la fe como equipaje únicamente.

Buscaré por otras vegas alamedas
con las hojas como estrellas en el viento,
y andaré por otros campos y veredas
cosechando en sus frutales mi alimento.

No se acaba en el silencio la existencia,
a pesar de lo que pesan los pesares,
no se arruina con pecados la conciencia
que está firme en convicciones seculares.

Solo espero al caminar tener más brío,
que mis pasos por la vida sean largos
y llenar con esperanza aquel vacío
que dejaron los silencios más amargos.

Caminante en los caminos del futuro,
iré en pos de una feliz y mejor suerte,
que este túnel que me agobia tan oscuro
no termina en la frontera de la muerte.

Salva Glez. Moles
 
Acabará el silencio

El silencio que me envuelve cada día
sin la fuente inmaterial de la palabra
que yo espero con mi tímida porfía
se parece al mal canchal que no se labra.

Ya no tengo de que lleguen la esperanza
ni el sonido ni el gentil significado,
y en mis pobres soledades no me alcanza
más que el sordo transcurrir de lo pasado.

Nada dicen los enormes universos
silenciosos para mí por más que escriba,
se destinan a mil cárceles mis versos
y a mi espíritu a vagar en tanto viva.

Es la losa del olvido tan pesada
que no puedo soportarla estando vivo,
y de aquel amor tan ciego apenas nada
queda ahora que me inspire lo que escribo.

Mi destino se convierte en un adagio
y mi música en la triste sinfonía,
mi esperanza solamente en mal presagio
y mi noche no se acaba con el día.

Nada tengo que me alivie las costuras
que me hicieron al cerrarme las heridas,
si en mi mente imaginé mil aventuras
mis pisadas van ahora entumecidas.

Mas si suena en lejanía el campanario
como signo y seña cierta trascendente,
saldré enhiesto de mi cuarto solitario
con la fe como equipaje únicamente.

Buscaré por otras vegas alamedas
con las hojas como estrellas en el viento,
y andaré por otros campos y veredas
cosechando en sus frutales mi alimento.

No se acaba en el silencio la existencia,
a pesar de lo que pesan los pesares,
no se arruina con pecados la conciencia
que está firme en convicciones seculares.

Solo espero al caminar tener más brío,
que mis pasos por la vida sean largos
y llenar con esperanza aquel vacío
que dejaron los silencios más amargos.

Caminante en los caminos del futuro,
iré en pos de una feliz y mejor suerte,
que este túnel que me agobia tan oscuro
no termina en la frontera de la muerte.

Salva Glez. Moles
Que inmensidad hay en tus palabras querido amigo Salvador.¿¿ Qué pasa en tu alma de poeta??
Es verdad que la oscuridad no termna con la muerte.
Yo creo en las leyes del Universo, es el tercer poema donde derramas soledad y tristeza.
El universo sabe lo que sientes y mientras sigas en esa linea, más de lo mismo tendrás.
Por eso le escibo al amor, es lo único que salvará nuestro mundo y nuestro corazón.

Te dejo un regalo para que apasigue tu tristeza.-
 
Salva, espero que este derroche de inspiración dodecasilábica no tenga nada que ver con tu realidad actual, porque te encuentro en él un poco derrotado, y bastante triste, aunque con el buen propósito de ir tras una mejor suerte, así que no todo está perdido.
Un abrazo fuerte.
 
Última edición:
Me encanta tu poema, es como un grito desde lo profundo del alma, lo siento algo
triste pero también con mucha esperanza en una mejor vida y loables propósitos
que renueven la ilusión para todo ese camino que falta por recorrer. Salvador tus
letras siempre me conmueven, es muy reconfortante leerte. Besitos cariñosos que
se aprieten en tus mejillas.
 
Acabará el silencio

El silencio que me envuelve cada día
sin la fuente inmaterial de la palabra
que yo espero con mi tímida porfía
se parece al mal canchal que no se labra.

Ya no tengo de que lleguen la esperanza
ni el sonido ni el gentil significado,
y en mis pobres soledades no me alcanza
más que el sordo transcurrir de lo pasado.

Nada dicen los enormes universos
silenciosos para mí por más que escriba,
se destinan a mil cárceles mis versos
y a mi espíritu a vagar en tanto viva.

Es la losa del olvido tan pesada
que no puedo soportarla estando vivo,
y de aquel amor tan ciego apenas nada
queda ahora que me inspire lo que escribo.

Mi destino se convierte en un adagio
y mi música en la triste sinfonía,
mi esperanza solamente en mal presagio
y mi noche no se acaba con el día.

Nada tengo que me alivie las costuras
que me hicieron al cerrarme las heridas,
si en mi mente imaginé mil aventuras
mis pisadas van ahora entumecidas.

Mas si suena en lejanía el campanario
como signo y seña cierta trascendente,
saldré enhiesto de mi cuarto solitario
con la fe como equipaje únicamente.

Buscaré por otras vegas alamedas
con las hojas como estrellas en el viento,
y andaré por otros campos y veredas
cosechando en sus frutales mi alimento.

No se acaba en el silencio la existencia,
a pesar de lo que pesan los pesares,
no se arruina con pecados la conciencia
que está firme en convicciones seculares.

Solo espero al caminar tener más brío,
que mis pasos por la vida sean largos
y llenar con esperanza aquel vacío
que dejaron los silencios más amargos.

Caminante en los caminos del futuro,
iré en pos de una feliz y mejor suerte,
que este túnel que me agobia tan oscuro
no termina en la frontera de la muerte.

Salva Glez. Moles
Que grande eres Salva!
Los dos sabemos que si rebuscamos dentro, siempre encontramos sorpresas, como también sabemos que cuando desde allí se escribe, solo puede escribir el alma, sin tapujos ni miedos.
Quizás porque esté en un momento muy similar al tuyo, aparte de lo beato, pareciera que fueras mi psicoanalista, escena por escena, me he visto en tu escrito.
Igual hace falta un paso atrás para coger carrerilla, pero mientras echamos a andar de nuevo, no dejes de darle categoría a este sitio con tu presencia.

Dodecasílabos, liras, sonetos, redondillas? Qué más da... el buen diestro torea en todas las plazas.

Vamos palante, Maestro.

Mi abrazo incondicional.
 
Acabará el silencio

El silencio que me envuelve cada día
sin la fuente inmaterial de la palabra
que yo espero con mi tímida porfía
se parece al mal canchal que no se labra.

Ya no tengo de que lleguen la esperanza
ni el sonido ni el gentil significado,
y en mis pobres soledades no me alcanza
más que el sordo transcurrir de lo pasado.

Nada dicen los enormes universos
silenciosos para mí por más que escriba,
se destinan a mil cárceles mis versos
y a mi espíritu a vagar en tanto viva.

Es la losa del olvido tan pesada
que no puedo soportarla estando vivo,
y de aquel amor tan ciego apenas nada
queda ahora que me inspire lo que escribo.

Mi destino se convierte en un adagio
y mi música en la triste sinfonía,
mi esperanza solamente en mal presagio
y mi noche no se acaba con el día.

Nada tengo que me alivie las costuras
que me hicieron al cerrarme las heridas,
si en mi mente imaginé mil aventuras
mis pisadas van ahora entumecidas.

Mas si suena en lejanía el campanario
como signo y seña cierta trascendente,
saldré enhiesto de mi cuarto solitario
con la fe como equipaje únicamente.

Buscaré por otras vegas alamedas
con las hojas como estrellas en el viento,
y andaré por otros campos y veredas
cosechando en sus frutales mi alimento.

No se acaba en el silencio la existencia,
a pesar de lo que pesan los pesares,
no se arruina con pecados la conciencia
que está firme en convicciones seculares.

Solo espero al caminar tener más brío,
que mis pasos por la vida sean largos
y llenar con esperanza aquel vacío
que dejaron los silencios más amargos.

Caminante en los caminos del futuro,
iré en pos de una feliz y mejor suerte,
que este túnel que me agobia tan oscuro
no termina en la frontera de la muerte.

Salva Glez. Moles
Ojalá todo pase, Salvador! Te deseo lo mejor.
Fuerte abrazo.
 
Acabará el silencio

El silencio que me envuelve cada día
sin la fuente inmaterial de la palabra
que yo espero con mi tímida porfía
se parece al mal canchal que no se labra.

Ya no tengo de que lleguen la esperanza
ni el sonido ni el gentil significado,
y en mis pobres soledades no me alcanza
más que el sordo transcurrir de lo pasado.

Nada dicen los enormes universos
silenciosos para mí por más que escriba,
se destinan a mil cárceles mis versos
y a mi espíritu a vagar en tanto viva.

Es la losa del olvido tan pesada
que no puedo soportarla estando vivo,
y de aquel amor tan ciego apenas nada
queda ahora que me inspire lo que escribo.

Mi destino se convierte en un adagio
y mi música en la triste sinfonía,
mi esperanza solamente en mal presagio
y mi noche no se acaba con el día.

Nada tengo que me alivie las costuras
que me hicieron al cerrarme las heridas,
si en mi mente imaginé mil aventuras
mis pisadas van ahora entumecidas.

Mas si suena en lejanía el campanario
como signo y seña cierta trascendente,
saldré enhiesto de mi cuarto solitario
con la fe como equipaje únicamente.

Buscaré por otras vegas alamedas
con las hojas como estrellas en el viento,
y andaré por otros campos y veredas
cosechando en sus frutales mi alimento.

No se acaba en el silencio la existencia,
a pesar de lo que pesan los pesares,
no se arruina con pecados la conciencia
que está firme en convicciones seculares.

Solo espero al caminar tener más brío,
que mis pasos por la vida sean largos
y llenar con esperanza aquel vacío
que dejaron los silencios más amargos.

Caminante en los caminos del futuro,
iré en pos de una feliz y mejor suerte,
que este túnel que me agobia tan oscuro
no termina en la frontera de la muerte.

Salva Glez. Moles
En el yoga, amigo Salvador, el silencio de la mente es el máximo grado de perfección; para conseguirlo tenemos que pasar por el sosiego, calma y paz, cada cual implica un escalon hacia lo alto.
Espera que la Verdad llene esa vacante.
Un abrazo.
Rique.
 
Acabará el silencio

El silencio que me envuelve cada día
sin la fuente inmaterial de la palabra
que yo espero con mi tímida porfía
se parece al mal canchal que no se labra.

Ya no tengo de que lleguen la esperanza
ni el sonido ni el gentil significado,
y en mis pobres soledades no me alcanza
más que el sordo transcurrir de lo pasado.

Nada dicen los enormes universos
silenciosos para mí por más que escriba,
se destinan a mil cárceles mis versos
y a mi espíritu a vagar en tanto viva.

Es la losa del olvido tan pesada
que no puedo soportarla estando vivo,
y de aquel amor tan ciego apenas nada
queda ahora que me inspire lo que escribo.

Mi destino se convierte en un adagio
y mi música en la triste sinfonía,
mi esperanza solamente en mal presagio
y mi noche no se acaba con el día.

Nada tengo que me alivie las costuras
que me hicieron al cerrarme las heridas,
si en mi mente imaginé mil aventuras
mis pisadas van ahora entumecidas.

Mas si suena en lejanía el campanario
como signo y seña cierta trascendente,
saldré enhiesto de mi cuarto solitario
con la fe como equipaje únicamente.

Buscaré por otras vegas alamedas
con las hojas como estrellas en el viento,
y andaré por otros campos y veredas
cosechando en sus frutales mi alimento.

No se acaba en el silencio la existencia,
a pesar de lo que pesan los pesares,
no se arruina con pecados la conciencia
que está firme en convicciones seculares.

Solo espero al caminar tener más brío,
que mis pasos por la vida sean largos
y llenar con esperanza aquel vacío
que dejaron los silencios más amargos.

Caminante en los caminos del futuro,
iré en pos de una feliz y mejor suerte,
que este túnel que me agobia tan oscuro
no termina en la frontera de la muerte.

Salva Glez. Moles
Versos plenos de melancolía, pero siempre hay un rayo de esperanza. Ánimo amigo Salva, que tus pasos por la vida sean largos. Y cuando tengamos que cruzar la frontera de la muerte, allí, nos espera Jesús. Esa esperanza la tenemos los creyentes. Un fuerte abrazo.
Miguel
 

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