ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acariciar la Luna
En silencio y a corta distancia
lo he observado al declive del día
tras las horas de atenta espera
intentar alcanzar el deseo
que nuevamente la tarde le enciende…
Querer acariciar a la luna
que despliega seducción fascinante
a su paso medido y constante
iniciando su ronda nocturna
luminosa distraída inasible…
Hace ahorro de toda palabra
que ahogaría en suspiro inquietante
y cuando el sol que ilumina se aleja
en sutil gesto apenas se advierte
que evidencia el amor que profesa...
He sabido nunca va tras ella
por la raíz que le impele a quedarse
mientras mueve sin alcance su tacto
en cadencias que casi simulan
obedecer suavemente a una brisa…
Desatada esa lucha en su adentro
entablada entre quietud y moverse
y que a mis ojos parece condena
es pura esencia en su naturaleza:
le nutre vida la pugna irresuelta...
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