Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
No soy quien de avivar tus sentimientos,
aun siendo primigenia,
provenir de la madre
naturaleza.
Algo nos hace iguales, la calígine.
La huella del pasado, más pequeña o más grande,
alarga nuestra prisa.
Y así, como dos brisas, como un viento polar,
se acomoda en su clima el corazón,
débil de espíritu, como para querer
olvidarte.
Pero, para volver a amarte es más sencillo,
basta con construir castillos en el aire.
aun siendo primigenia,
provenir de la madre
naturaleza.
Algo nos hace iguales, la calígine.
La huella del pasado, más pequeña o más grande,
alarga nuestra prisa.
Y así, como dos brisas, como un viento polar,
se acomoda en su clima el corazón,
débil de espíritu, como para querer
olvidarte.
Pero, para volver a amarte es más sencillo,
basta con construir castillos en el aire.
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