Malbec
Poeta asiduo al portal
Aprisionada en la quimérica nostalgia de mis utopías
no mido cuanto de un pensamiento me encarcela,
todas las medidas me delatan,
sólo los enigmas me encadenan
No hay paradigma ni dogma que me atraiga,
no resuelvo con normas mis heridas,
me defiendo sin un hilo de certezas
y no amoldo la pasión a mis semillas
La levedad del límite me agobia,
la fragilidad me alerta,
sólo atisbo a recorrer en las llanuras
sin carteles que amortigüen las fronteras.
No quiero dios, ni santo que me ampare,
afronto el terror con hidalguías,
me siento un obrero de la soledad
y asumo el abismo de la indiferencia
Si existe un misterio que acompaña
es la ingenuidad de declararme en rebeldía
Sólo la ternura me disuelve,
los parangones me alejan,
la sensibilidad me acuna.
La extrema beatitud de la palabra
me ayuda a construir mis dependencias.
Es difícil aceptar la lozanía
que me inclina a morir en la tristeza
de saber que aunque me aleje de tus ojos
me deleita transitar por la destreza
de tener un territorio tan desierto
pero libre de elegir cuanto aparezca
Estimada Ludmila, sencillamente pasmosa la belleza y profundidad de tus versos, y no lo digo solo yo; tambien lo dice mi pulso que se acelera al leerlos, mi sonrisa que se fue encendiendo, autónoma de mí, y el sentimiento de pleno disfrute que me acompañó duante toda la lectura. Te felicito! estrellas y mas estrellas!!! Abrazo.