Acerca de los dogmas...

Aprisionada en la quimérica nostalgia de mis utopías
no mido cuanto de un pensamiento me encarcela,
todas las medidas me delatan,
sólo los enigmas me encadenan…
No hay paradigma ni dogma que me atraiga,
no resuelvo con normas mis heridas,
me defiendo sin un hilo de certezas
y no amoldo la pasión a mis semillas…
La levedad del límite me agobia,
la fragilidad me alerta,
sólo atisbo a recorrer en las llanuras
sin carteles que amortigüen las fronteras.
No quiero dios, ni santo que me ampare,
afronto el terror con hidalguías,
me siento un obrero de la soledad
y asumo el abismo de la indiferencia…
Si existe un misterio que acompaña
es la ingenuidad de declararme en rebeldía…
Sólo la ternura me disuelve,
los parangones me alejan,
la sensibilidad me acuna.
La extrema beatitud de la palabra
me ayuda a construir mis dependencias.
Es difícil aceptar la lozanía
que me inclina a morir en la tristeza
de saber que aunque me aleje de tus ojos
me deleita transitar por la destreza
de tener un territorio tan desierto
pero libre de elegir cuanto aparezca…



Estimada Ludmila, sencillamente pasmosa la belleza y profundidad de tus versos, y no lo digo solo yo; tambien lo dice mi pulso que se acelera al leerlos, mi sonrisa que se fue encendiendo, autónoma de mí, y el sentimiento de pleno disfrute que me acompañó duante toda la lectura. Te felicito! estrellas y mas estrellas!!! Abrazo.
 
Aprisionada en la quimérica nostalgia de mis utopías
no mido cuanto de un pensamiento me encarcela,
todas las medidas me delatan,
sólo los enigmas me encadenan…
No hay paradigma ni dogma que me atraiga,
no resuelvo con normas mis heridas,
me defiendo sin un hilo de certezas
y no amoldo la pasión a mis semillas…
La levedad del límite me agobia,
la fragilidad me alerta,
sólo atisbo a recorrer en las llanuras
sin carteles que amortigüen las fronteras.
No quiero dios, ni santo que me ampare,
afronto el terror con hidalguías,
me siento un obrero de la soledad
y asumo el abismo de la indiferencia…
Si existe un misterio que acompaña
es la ingenuidad de declararme en rebeldía…
Sólo la ternura me disuelve,
los parangones me alejan,
la sensibilidad me acuna.
La extrema beatitud de la palabra
me ayuda a construir mis dependencias.
Es difícil aceptar la lozanía
que me inclina a morir en la tristeza
de saber que aunque me aleje de tus ojos
me deleita transitar por la destreza
de tener un territorio tan desierto
pero libre de elegir cuanto aparezca…



Te has volado la barda, has echado la casa por la ventana. Te has desarmado el corazón y los huesos, los has puesto a girar en torno al vortice de la condición humana y el resultado no puede ser más asombroso.
Si alguien puede superarte en esto eres solamente tú.
Un abrazo grande.
 
Estimada Ludmila, sencillamente pasmosa la belleza y profundidad de tus versos, y no lo digo solo yo; tambien lo dice mi pulso que se acelera al leerlos, mi sonrisa que se fue encendiendo, autónoma de mí, y el sentimiento de pleno disfrute que me acompañó duante toda la lectura. Te felicito! estrellas y mas estrellas!!! Abrazo.
Muchas gracias Malbec, por tu hermoso comentario...
 
No hay que dejarse atrapar por nada que no queramos que nos atrape y los dogmas atrapan y mucho. Solo la ternura me disuelve ...La sensibilidad me acuna. Buena elección, querida amiga. Besazos y estrellas para tu lindo poema.

Aprisionada en la quimérica nostalgia de mis utopías
no mido cuanto de un pensamiento me encarcela,
todas las medidas me delatan,
sólo los enigmas me encadenan…
No hay paradigma ni dogma que me atraiga,
no resuelvo con normas mis heridas,
me defiendo sin un hilo de certezas
y no amoldo la pasión a mis semillas…
La levedad del límite me agobia,
la fragilidad me alerta,
sólo atisbo a recorrer en las llanuras
sin carteles que amortigüen las fronteras.
No quiero dios, ni santo que me ampare,
afronto el terror con hidalguías,
me siento un obrero de la soledad
y asumo el abismo de la indiferencia…
Si existe un misterio que acompaña
es la ingenuidad de declararme en rebeldía…
Sólo la ternura me disuelve,
los parangones me alejan,
la sensibilidad me acuna.
La extrema beatitud de la palabra
me ayuda a construir mis dependencias.
Es difícil aceptar la lozanía
que me inclina a morir en la tristeza
de saber que aunque me aleje de tus ojos
me deleita transitar por la destreza
de tener un territorio tan desierto
pero libre de elegir cuanto aparezca…


 
maravilloso, estoy de acuerdo contigo, me encanto leerte. felicitaciones y estrellas. Besos con cariño.
 
El libre razonamiento del pensamiento natural rompería las cadenas que atenazan. Estamos hechos para analizar y pensar pero hay mucho gurú atrapando nuestras debilidades humanas.

Un fuerte abrazo por tu poema.
 
Hola Ludmila , "buceando" en poemas del foro he encontrado esta maravilla . Decir que me ha encantado es poco . te mando un abrazo y no me queda mas reputación para ti , Luis .
 
Hay quien necesita anclarse a dogmas como a clavos ardiendo. Estoy viviendo una época de conocer muchos de ellos. Me encantaría poder creer, como creen muchos. No hay dogma para el vacío, ni para la plenitud. Tan solo la ternura de crear un corazón capaz de continuar.
Ludmila, me ha encantado tu tema, tu razonamiento y lo que subyace. Un abrazo.
 
Hay quien necesita anclarse a dogmas como a clavos ardiendo. Estoy viviendo una época de conocer muchos de ellos. Me encantaría poder creer, como creen muchos. No hay dogma para el vacío, ni para la plenitud. Tan solo la ternura de crear un corazón capaz de continuar.
Ludmila, me ha encantado tu tema, tu razonamiento y lo que subyace. Un abrazo.
Gracias querida poetisa por tu lectura, mis cariños.
 

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