PANYU DAMAC
Poeta asiduo al portal
Puedo planificar (soñar) el camino en un día
e invertir el resto de tu vida recorriéndolo.
Has venido a habitar la tierra
porque sencillamente no hay ningún otro lugar,
ningún otro paraíso material a donde ir.
Cualquier otro sol químico se halla extinto.
Lo que ves, el estrellamiento de la luz,
es un reflejo despavorido
que se aleja y se vuelve chico.
Si intentaras acercártele
empequeñecerías al infinito...
Y una vez así creerías -tamañas pupilas-,
que esas partículas salidas de Ti mismo
son inalcanzables como moles gigantes.
A quién quieres convencer,
si al ser echados al sueño
todos terminamos vencidos.
Quítate las calzas
que la desmesura de la noche,
el cielo intrepable,
es ahora escalera cristalizada de sal fría.
Sube por la espiral descendente.
El cordón ha sido cortado,
y del agujero negro de tu ombligo
brota el cuerpo y se plexolariza en los ojos.
Suerte de leche que estás vivo
todavía pegado al galactóforo
por donde succionas a gotas el cosmos.
e invertir el resto de tu vida recorriéndolo.
Has venido a habitar la tierra
porque sencillamente no hay ningún otro lugar,
ningún otro paraíso material a donde ir.
Cualquier otro sol químico se halla extinto.
Lo que ves, el estrellamiento de la luz,
es un reflejo despavorido
que se aleja y se vuelve chico.
Si intentaras acercártele
empequeñecerías al infinito...
Y una vez así creerías -tamañas pupilas-,
que esas partículas salidas de Ti mismo
son inalcanzables como moles gigantes.
A quién quieres convencer,
si al ser echados al sueño
todos terminamos vencidos.
Quítate las calzas
que la desmesura de la noche,
el cielo intrepable,
es ahora escalera cristalizada de sal fría.
Sube por la espiral descendente.
El cordón ha sido cortado,
y del agujero negro de tu ombligo
brota el cuerpo y se plexolariza en los ojos.
Suerte de leche que estás vivo
todavía pegado al galactóforo
por donde succionas a gotas el cosmos.