Sancruz
Poeta recién llegado
Estuve contemplando cada línea, cada palabra, cada sonrisa suya
Solo me detuve en el instante en que mi las labios rozaron su mejilla
Tuve que paralizarme, obligarme y enterrar mis instintos como nunca
El instante mismo en que mire sus ojos quise llenarme de sus caricias
Perteneces a un sueño, luciendo sublime como siempre acostumbras
Habitabas en mi sin saberlo, en mi piel, en mis emociones en mis ideas sombrías
Antes de conocerte y admirar tu presencia, sabía que existías
Ninfa, inmortal, tu eres luz, y Yo oscuridad, hoy un demonio te asecha en las sombras
Y eres idilio de una historia sin fin, mi utopía que muere día a día
Asciendo tus besos ficticios hacia mi boca que profana por siempre te nombra.
Solo me detuve en el instante en que mi las labios rozaron su mejilla
Tuve que paralizarme, obligarme y enterrar mis instintos como nunca
El instante mismo en que mire sus ojos quise llenarme de sus caricias
Perteneces a un sueño, luciendo sublime como siempre acostumbras
Habitabas en mi sin saberlo, en mi piel, en mis emociones en mis ideas sombrías
Antes de conocerte y admirar tu presencia, sabía que existías
Ninfa, inmortal, tu eres luz, y Yo oscuridad, hoy un demonio te asecha en las sombras
Y eres idilio de una historia sin fin, mi utopía que muere día a día
Asciendo tus besos ficticios hacia mi boca que profana por siempre te nombra.