Leah
Poeta asiduo al portal
Como acto suicida.
Déjame amarte con tanta pasión y devoción,
hasta que los propios santos sientan envidia,
se tu mi Dios; mi religión, mi credo y mi salvación,
la luz de mi vida ese fuego que me domina.
Como acto suicida prometo amarte,
ya que el que se enamora a la final siempre muere,
déjame planear mi asesinato y morir a fuego lento,
así mi carne putrefacta se confunda en medio de tus besos.
Mientras tú en la camilla me haces la autopsia,
quitándome cada prenda de mi cuerpo salvajemente,
eres medio caníbal medio consiente pero a la final inconsciente,
tal vez seas ángel y al mismo tiempo demonio.
Que tus dedos sean bisturís y ellos desgarren mi piel,
que encuentren el veneno que corre por mi sangre,
espero que uses la cierra para abrir mi pecho
y así te escondas dentro de mis latidos.
Me hallo desnuda en una camilla no estoy ni muerta ni viva,
solo soy un ánima en pena que sobrevive a través del tiempo,
mis líneas son las barreras y desaparezco cuando el bolígrafo no tiene tinta,
hacer una oda en cada verso mientras mi cuerpo sucumba tras el silencio.
Mírame y no tengas piedad que yo contigo no la tendré,
por hoy seré tu juguete y jugaremos el juego de la seducción,
se tu el cruel ladrón ese que siempre se roba mi corazón,
yo jugare a ser la niña buena mientras caígo en el enredo de tus besos.
Tú voz susurra incesantemente ese sonido en mi oído,
es casi inocente lo que logra en mí esa melodía,
me hace transcender a lo inconsciente,
estoy en un estado neutro combinado con alfa.
Hoy seré una suicida; solo por hoy me mandaran mis sentimientos,
caeré en ese juego de lo emocionar que nos deja sin aliento,
te dejare elegir se el depredador o la presa,
mientras yo me confundo y pienso si mis letras son de una canción de amor.
hasta que los propios santos sientan envidia,
se tu mi Dios; mi religión, mi credo y mi salvación,
la luz de mi vida ese fuego que me domina.
Como acto suicida prometo amarte,
ya que el que se enamora a la final siempre muere,
déjame planear mi asesinato y morir a fuego lento,
así mi carne putrefacta se confunda en medio de tus besos.
Mientras tú en la camilla me haces la autopsia,
quitándome cada prenda de mi cuerpo salvajemente,
eres medio caníbal medio consiente pero a la final inconsciente,
tal vez seas ángel y al mismo tiempo demonio.
Que tus dedos sean bisturís y ellos desgarren mi piel,
que encuentren el veneno que corre por mi sangre,
espero que uses la cierra para abrir mi pecho
y así te escondas dentro de mis latidos.
Me hallo desnuda en una camilla no estoy ni muerta ni viva,
solo soy un ánima en pena que sobrevive a través del tiempo,
mis líneas son las barreras y desaparezco cuando el bolígrafo no tiene tinta,
hacer una oda en cada verso mientras mi cuerpo sucumba tras el silencio.
Mírame y no tengas piedad que yo contigo no la tendré,
por hoy seré tu juguete y jugaremos el juego de la seducción,
se tu el cruel ladrón ese que siempre se roba mi corazón,
yo jugare a ser la niña buena mientras caígo en el enredo de tus besos.
Tú voz susurra incesantemente ese sonido en mi oído,
es casi inocente lo que logra en mí esa melodía,
me hace transcender a lo inconsciente,
estoy en un estado neutro combinado con alfa.
Hoy seré una suicida; solo por hoy me mandaran mis sentimientos,
caeré en ese juego de lo emocionar que nos deja sin aliento,
te dejare elegir se el depredador o la presa,
mientras yo me confundo y pienso si mis letras son de una canción de amor.
Edilexys Ramírez
Última edición: