Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Hoy te encontré,
estabas en aquella pasarela
vestida de Rosa
y pintada con acuarelas.
Apoyada en los escalones,
con mucha delicadeza
y tus puños sosteniendo
como columnas tu cabeza.
Te hablé y no me escuchaste.
Te canté y al cielo miraste.
Luego te paraste
y mi cuerpo entero atravesaste.
No se te cayó un pelo
ni hubo muecas fingidoras
pero ese reloj en tu muñeca
nunca marcó bien la hora.
estabas en aquella pasarela
vestida de Rosa
y pintada con acuarelas.
Apoyada en los escalones,
con mucha delicadeza
y tus puños sosteniendo
como columnas tu cabeza.
Te hablé y no me escuchaste.
Te canté y al cielo miraste.
Luego te paraste
y mi cuerpo entero atravesaste.
No se te cayó un pelo
ni hubo muecas fingidoras
pero ese reloj en tu muñeca
nunca marcó bien la hora.