BLASON
Poeta adicto al portal
Ahora que el tiempo se está acabando
entre las mieses de mi andar quebrado,
espero me recuerdes en tus ocios varios
y me digas o mientas que me has extrañado.
Ahora que ya voy entrando en los descuentos
y los minutos se acortan o se hacen largos,
cuéntale a tu hijo que siempre lo he amado
aun cuando mi rostro para él fue bien escaso.
Ahora que el desfile fenece como así mi marcha
quizás por el trajín o el tiempo que te amenaza,
escríbele una carta al menos o inventa una danza
de cómo tu y yo por las noches, nacía una esperanza.
Ahora que mi aliento no va dejando rastro
ni deja huellas sobre el espejo del pasado,
temo no saber el nombre con que fui bautizado
ni siquiera del mal, que hoy... me está aquejando.
Ahora que este padecer esta cada día trasciende
y que tal vez las letras se me pierdan en el horizonte,
cuéntame cada día, cuando de mi cama despierte
como fue el día mío, porque tal vez, yo... no recuerde.
Ángel Francisco
BLASON
entre las mieses de mi andar quebrado,
espero me recuerdes en tus ocios varios
y me digas o mientas que me has extrañado.
Ahora que ya voy entrando en los descuentos
y los minutos se acortan o se hacen largos,
cuéntale a tu hijo que siempre lo he amado
aun cuando mi rostro para él fue bien escaso.
Ahora que el desfile fenece como así mi marcha
quizás por el trajín o el tiempo que te amenaza,
escríbele una carta al menos o inventa una danza
de cómo tu y yo por las noches, nacía una esperanza.
Ahora que mi aliento no va dejando rastro
ni deja huellas sobre el espejo del pasado,
temo no saber el nombre con que fui bautizado
ni siquiera del mal, que hoy... me está aquejando.
Ahora que este padecer esta cada día trasciende
y que tal vez las letras se me pierdan en el horizonte,
cuéntame cada día, cuando de mi cama despierte
como fue el día mío, porque tal vez, yo... no recuerde.
Ángel Francisco
BLASON