María_ilu
Poeta recién llegado
Suena música de fondo, pero no logro reconocer la canción, miro a mí alrededor, el bar está prácticamente vacío, miro el teléfono, no ha sonado y sé que no lo hará. Tomo un sorbo de café, está amargo, pongo una mueca de disgusto mientras pienso ¿Qué hago yo tomando esto? Finalmente opto por no terminarlo, cojo la cartera y pago.
Camino por la calle, no sé que estoy buscando, no quiero ir a casa porque sé que en cuanto lo haga volveré a pegarme al ordenador, esperando, deseando que tú estés. Pero finalmente allí estoy, una vez más frente a la pantalla, te busco entre mis contactos, no estás
Doy vueltas por la casa, una idea surge en mi cabeza, parezco una perra encerrada, ante tal pensamiento no puedo evitar sonreír, anotación mental: no te compares con animales, suena fatal de repente y sin ninguna razón quiero fumar, busco las llaves de casa y bajo al estanco a por tabaco.
Vuelvo a casa, de pronto caigo, la llave del portal no está en este llavero, la cambiaron hace un par de días y me había dado pereza ponerla, empiezo a ponerme nerviosa, pero llega un vecino y me abre, de vez en cuando tengo algo de suerte.
Cuando estoy abriendo la puerta de mi casa me digo que no pienso mirar si estas, es inútil, pues 5 minutos después ahí vuelvo a estar, pero esta vez si estas conectado, siento como el corazón da un pequeño vuelco, si esto es sin conocerle el día que esté en la misma habitación que el esa idea me acelera más todavía, necesito hacer algo, distraer mis pensamientos
Cojo los post-ir que hay en el escritorio, escribo algunas frases en ellos y los pego en el armario, cada vez esta mas lleno, no debería seguir con esa práctica pero me gusta verlos, aportan color a la madera y muchas veces al leer uno doy con la respuesta que busco.
Dios, me estoy volviendo loca, no puedo dejar de pensar en ti y además parezco una maldita hormona con patas, últimamente parezco un hombre, solo pienso en sexo ese pensamiento me lleva de vuelta a ti una vez más finalmente decido empezar una conversación contigo, lo mismo así me relajo un poco
María Carvajal Alfaro
Camino por la calle, no sé que estoy buscando, no quiero ir a casa porque sé que en cuanto lo haga volveré a pegarme al ordenador, esperando, deseando que tú estés. Pero finalmente allí estoy, una vez más frente a la pantalla, te busco entre mis contactos, no estás
Doy vueltas por la casa, una idea surge en mi cabeza, parezco una perra encerrada, ante tal pensamiento no puedo evitar sonreír, anotación mental: no te compares con animales, suena fatal de repente y sin ninguna razón quiero fumar, busco las llaves de casa y bajo al estanco a por tabaco.
Vuelvo a casa, de pronto caigo, la llave del portal no está en este llavero, la cambiaron hace un par de días y me había dado pereza ponerla, empiezo a ponerme nerviosa, pero llega un vecino y me abre, de vez en cuando tengo algo de suerte.
Cuando estoy abriendo la puerta de mi casa me digo que no pienso mirar si estas, es inútil, pues 5 minutos después ahí vuelvo a estar, pero esta vez si estas conectado, siento como el corazón da un pequeño vuelco, si esto es sin conocerle el día que esté en la misma habitación que el esa idea me acelera más todavía, necesito hacer algo, distraer mis pensamientos
Cojo los post-ir que hay en el escritorio, escribo algunas frases en ellos y los pego en el armario, cada vez esta mas lleno, no debería seguir con esa práctica pero me gusta verlos, aportan color a la madera y muchas veces al leer uno doy con la respuesta que busco.
Dios, me estoy volviendo loca, no puedo dejar de pensar en ti y además parezco una maldita hormona con patas, últimamente parezco un hombre, solo pienso en sexo ese pensamiento me lleva de vuelta a ti una vez más finalmente decido empezar una conversación contigo, lo mismo así me relajo un poco
María Carvajal Alfaro