Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Adiós amor:
Hoy me despido de ti y es para siempre Ya no te incomodaré con mi presencia. Pensé que podía ser posible, pero he aceptado que lo nuestro no tiene futuro. Quisiera maldecir el día en que te conocí, pero no puedo hacerlo, te quiero por encima de razones y pretextos. No debió haber ocurrido, lo sé, pero nuestros caminos se cruzaron y no me di cuenta de lo que estaba pasando aquí en mi corazón. Ya no lloro, las lágrimas por fin se han secado, pero subsiste una callada angustia, un silencio eterno, recuerdos imborrables que el alma quiere echar a volar, pero se quedan.
Cada día voy apagando las luces de este sentimiento sin sentido, soplo sobre el fuego que dejaste encendido, poco a poco, hasta que un día se volverá cenizas. Luego las tiraré al mar para que se hundan y cantaré una canción de aquellas que escuchábamos juntos. ¿Te acuerdas? Estoy segura que sí, todavía puedo sentirte, no me has olvidado ¡Rayos! Digo que quiero borrarte de mi memoria y pienso en nuestra melodía No sé cómo alejarte, tal vez inventando alguna oración o pidiéndoles a los santos protección. Si pareciera que un hechizo has invocado. Devuélveme la paz, no sé vivir sin ti.
Bueno, quizás nunca leas esta carta, pero solo quería decirte que todavía no te he olvidado y que a pesar de tantos años transcurridos, guardo la última esquela que me escribiste
Tuya para siempre:
Tu princesa
Fabiana Piceda
*Derechos reservados*
Última edición: