Los poemas implican un adiós en la garganta. Ayer amaneció modestamente, sin mucho qué sentir al respecto. Como de costumbre, me puse a escribirte una voz más, un sueño menos en algoritmos frecuentes cada vez que despierto. Cada siento tiempo te recuerdo y no existe certeza alguna que revierta todo aquello que suena a poema en la garganta, pero tal vez adiós.