***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Adiós sueño.
No es el resentimiento el que engalana mi partida esta mañana en que encuentro una luz y un despertar; bien sabes tú que no es mi momento favorito, pues entre sueños es donde más me gusta vivir.
No tengo coraje hacia ti, no me alejo porque no quiera volver a verte; en su momento fuiste un sueño para mí y ahora he despertado. Tardaré en olvidarte lo que se tarda en olvidar un sueño y de en veces de nuevo te recordaré, más sólo eres, fuiste y serás otro recuerdo, un sueño más.
No me retiro con el corazón roto ni con la ira encendida, me retiro con melancolía y paz al mismo tiempo; no es como si hubieras muerto pues afortunadamente, se que estás vivo y que eres feliz. No es necesario que continúes maldiciéndome, maldita he estado desde mucho tiempo atrás; no es necesario que continúes perturbando tu pensamiento con mi recuerdo que de ser belleza paso a ser tortura; vivimos demasiado rápido, de igual manera yo no esperaba que tal sueño fuera eterno. Disfruté mucho, pero también desperdicié demasiado y sin embargo, estoy igual; no he ganado ni perdido. Lo sé, jamás creíste conocer alguien así y espero jamás lo vuelvas a conocer.
No es entonces nada negativo lo que me quedó de ti; sólo es que tengo que marcharme porque no puedo estar ahí, porque no quiero estar porque que me sofocaba y atosigaba cada palabra desdeñosa después de conocerte.
Es mejor no más de lo que la vida nos ha prestado ya, más sin embargo el tiempo sabe lo que espera y yo sólo espero al tiempo, y sigo sin esperar que lo entiendas -los sueños jamás comprenderán- que en mi partida no es el resentimiento mi perfume.
No es el resentimiento el que engalana mi partida esta mañana en que encuentro una luz y un despertar; bien sabes tú que no es mi momento favorito, pues entre sueños es donde más me gusta vivir.
No tengo coraje hacia ti, no me alejo porque no quiera volver a verte; en su momento fuiste un sueño para mí y ahora he despertado. Tardaré en olvidarte lo que se tarda en olvidar un sueño y de en veces de nuevo te recordaré, más sólo eres, fuiste y serás otro recuerdo, un sueño más.
No me retiro con el corazón roto ni con la ira encendida, me retiro con melancolía y paz al mismo tiempo; no es como si hubieras muerto pues afortunadamente, se que estás vivo y que eres feliz. No es necesario que continúes maldiciéndome, maldita he estado desde mucho tiempo atrás; no es necesario que continúes perturbando tu pensamiento con mi recuerdo que de ser belleza paso a ser tortura; vivimos demasiado rápido, de igual manera yo no esperaba que tal sueño fuera eterno. Disfruté mucho, pero también desperdicié demasiado y sin embargo, estoy igual; no he ganado ni perdido. Lo sé, jamás creíste conocer alguien así y espero jamás lo vuelvas a conocer.
No es entonces nada negativo lo que me quedó de ti; sólo es que tengo que marcharme porque no puedo estar ahí, porque no quiero estar porque que me sofocaba y atosigaba cada palabra desdeñosa después de conocerte.
Es mejor no más de lo que la vida nos ha prestado ya, más sin embargo el tiempo sabe lo que espera y yo sólo espero al tiempo, y sigo sin esperar que lo entiendas -los sueños jamás comprenderán- que en mi partida no es el resentimiento mi perfume.