startpink18
Poeta fiel al portal
Adiós
Condenado a no tocar su piel,
a verle desde lejos y ser viento en su roce fugaz,
a dejarle palabras en los oídos sin abrir mis labios de mármol,
a seguir bajo tierra escondido en la oscura caja de madera
Hacer garabatos en las uñas no da placer,
verle ser de la noche o del día pero no mía es llorar en cuclillas de
espaldas a la multitud,
ahogar un grito en esta garganta seca y cansada de sollozar, se vuelve una
rutina fría y cruel
Déjame ser quien vele tus sueños,
déjame ser el guardián de tu voz,
déjame secar tus lágrimas con las yemas de mis dedos,
no llores más que me rompes el alma en pedacitos de agua salada
Y sueño con regalarle estrellas que aún no tengan nombre,
con darle una pequeña flor,
aspirar su aroma y llenar los pulmones de su olor,
hacerme cómplice de Morfeo y robarle un beso cuando cierre sus ojos
Alguien grita la hora desde lejos,
el mismo verdugo disfrazado de tiempo negro dejó escapar un
murmullo de piedad,
se sintió pena por el condenado,
pero ella no lo vio, ella no lo ve, no sabe que existe... no sabe que soy yo
Aun dejando la carne de este cuerpo yo la seguiré visitando,
seré pétalos de primavera adornando su camino,
seré luz de luna debajo de sus párpados alegres,
seré quien la cuide de madrugada cuando su ángel se desdoble y vaya a descansar,
seré yo quien se desvele
Es vida su vida y muerte su agonía,
son esmeralda sus sueños de polvo azul,
son las líneas de mis manos un dibujo de su rostro,
es su rostro un reflejo ajeno a mi soñar
La magia se escribe en papel,
se deja sentir, pero no se deja ser,
es perfecto el universo de los mortales y afilada la guillotina
de su desprecio
Hábleme alguien de placer, dígame alguien si ya es hora de partir,
no la quiero dejar, no me quiero ir,
quiero ver sus ojos frente a los míos,
solo así podré irme feliz,
solo así podré despedirme y sin decir nada dejar de existir
Condenado a no tocar su piel,
a verle desde lejos y ser viento en su roce fugaz,
a dejarle palabras en los oídos sin abrir mis labios de mármol,
a seguir bajo tierra escondido en la oscura caja de madera
Hacer garabatos en las uñas no da placer,
verle ser de la noche o del día pero no mía es llorar en cuclillas de
espaldas a la multitud,
ahogar un grito en esta garganta seca y cansada de sollozar, se vuelve una
rutina fría y cruel
Déjame ser quien vele tus sueños,
déjame ser el guardián de tu voz,
déjame secar tus lágrimas con las yemas de mis dedos,
no llores más que me rompes el alma en pedacitos de agua salada
Y sueño con regalarle estrellas que aún no tengan nombre,
con darle una pequeña flor,
aspirar su aroma y llenar los pulmones de su olor,
hacerme cómplice de Morfeo y robarle un beso cuando cierre sus ojos
Alguien grita la hora desde lejos,
el mismo verdugo disfrazado de tiempo negro dejó escapar un
murmullo de piedad,
se sintió pena por el condenado,
pero ella no lo vio, ella no lo ve, no sabe que existe... no sabe que soy yo
Aun dejando la carne de este cuerpo yo la seguiré visitando,
seré pétalos de primavera adornando su camino,
seré luz de luna debajo de sus párpados alegres,
seré quien la cuide de madrugada cuando su ángel se desdoble y vaya a descansar,
seré yo quien se desvele
Es vida su vida y muerte su agonía,
son esmeralda sus sueños de polvo azul,
son las líneas de mis manos un dibujo de su rostro,
es su rostro un reflejo ajeno a mi soñar
La magia se escribe en papel,
se deja sentir, pero no se deja ser,
es perfecto el universo de los mortales y afilada la guillotina
de su desprecio
Hábleme alguien de placer, dígame alguien si ya es hora de partir,
no la quiero dejar, no me quiero ir,
quiero ver sus ojos frente a los míos,
solo así podré irme feliz,
solo así podré despedirme y sin decir nada dejar de existir