Rogelio Miranda
Poeta que considera el portal su segunda casa
20-2-2011 Adiós
Definitivo
¡ Qué cosas tiene la vida! ¿Dime si no es cierto?
¿ Tu, te introduciste en mi vida, con qué derecho?
pasándome llamadas de un jefe insatisfecho...
y hasta te volviste exigente, con tu concierto.
Me ofreciste la felicidad con mucho acierto,
que todo cuánto pidiera lo obtendría de hecho.
¡ Falso! Pues, no fue amor lo que hallé sino despecho,
- en los ojos lindos de un amor ya casi muerto.
Ahora ya no te quiero después que te quise tanto,
ya no me entristezco al decirte adiós - ni un poquito-,
porque por tu culpa, ¡ sabrás! me quedé solito.
Muérete, adiós... que ya un nuevo amor que es un encanto,
y del cual, ya me he enamorado ocupa tu lugar.
Entonces, para siempre adiós, maldito celular.
Definitivo
¡ Qué cosas tiene la vida! ¿Dime si no es cierto?
¿ Tu, te introduciste en mi vida, con qué derecho?
pasándome llamadas de un jefe insatisfecho...
y hasta te volviste exigente, con tu concierto.
Me ofreciste la felicidad con mucho acierto,
que todo cuánto pidiera lo obtendría de hecho.
¡ Falso! Pues, no fue amor lo que hallé sino despecho,
- en los ojos lindos de un amor ya casi muerto.
Ahora ya no te quiero después que te quise tanto,
ya no me entristezco al decirte adiós - ni un poquito-,
porque por tu culpa, ¡ sabrás! me quedé solito.
Muérete, adiós... que ya un nuevo amor que es un encanto,
y del cual, ya me he enamorado ocupa tu lugar.
Entonces, para siempre adiós, maldito celular.
Autor: Rogelio Miranda
Última edición por un moderador: