Okr
Poeta recién llegado
A veces la vida te sorprende.
Una cadena es tan fuerte, como el eslabón más débil.
Y cuando piensas que no es posible romperla...
La facilidad de la palabra se convierte en tortura.
La ausencia de ellas en martillos que dan respuesta.
Maneras de decir adiós sin inmutarse.
Alzar la mano de lejos para despedirse.
Adiós condenado, adiós. Muere en tu cueva y no molestes más.
Sonreiremos al cielo, por darnos buenos momentos.
Agacharemos la cabeza para guiñar el ojo a los muertos.
Miraremos de frente, sin volver la cabeza atrás.
Nunca más volveremos, cerraremos los ojos para no mirar.
Ni beso, ni saliva gastada, ni mirada infinita, ni una palabra.
Adiós condenado, adiós. Muere sin más.
Blue
Una cadena es tan fuerte, como el eslabón más débil.
Y cuando piensas que no es posible romperla...
La facilidad de la palabra se convierte en tortura.
La ausencia de ellas en martillos que dan respuesta.
Maneras de decir adiós sin inmutarse.
Alzar la mano de lejos para despedirse.
Adiós condenado, adiós. Muere en tu cueva y no molestes más.
Sonreiremos al cielo, por darnos buenos momentos.
Agacharemos la cabeza para guiñar el ojo a los muertos.
Miraremos de frente, sin volver la cabeza atrás.
Nunca más volveremos, cerraremos los ojos para no mirar.
Ni beso, ni saliva gastada, ni mirada infinita, ni una palabra.
Adiós condenado, adiós. Muere sin más.
Blue