Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Adivinaste el parpadear de mis ojos
convirtiendo la mirada de la que te mira
en tu pleno libro de mi escritura.
En ellos,
plasmo el sueño de las ilusiones imposibles
que conviertes en posibles porque
sabes abrir mis esperanzas
con solo rosar mis labios.
Adivinaste el color de mi sonrisa
convirtiendo tu firma de llegada
en mi desertar de la palabra
para internarme en tus fantasías.
E intento,
vivir en el rumbo de tus manos
para que se junten con mis manos,
no recuerdos, no presagios alados,
solo suavidad de expresiones
que se me ocurren
por aprenderte
y seguir.
convirtiendo la mirada de la que te mira
en tu pleno libro de mi escritura.
En ellos,
plasmo el sueño de las ilusiones imposibles
que conviertes en posibles porque
sabes abrir mis esperanzas
con solo rosar mis labios.
Adivinaste el color de mi sonrisa
convirtiendo tu firma de llegada
en mi desertar de la palabra
para internarme en tus fantasías.
E intento,
vivir en el rumbo de tus manos
para que se junten con mis manos,
no recuerdos, no presagios alados,
solo suavidad de expresiones
que se me ocurren
por aprenderte
y seguir.