Tus ojos son las estrellas que iluminan mi sendero. Anhelaría deslizar mi palma sobre tus hermosos rizos, rizos que brillan con el resplandor del sol. Admiro tu piel, se me asemeja a la pureza de un manantial y la suavidad del abrigo de las aves.
Admiro tu rostro, quedo atónito ante tanta armonía y perfección. El color de tus mejillas se me asemeja a las hojas de los tulipanes. La forma de tus labios es tan perfecta como la creación del mundo y el color de ellos mismos es tan único como tu presencia misma.
Presencia la cual me altera por dentro, como si mi cuerpo se contrajera al ver tanta perfección en ti, en tus ojos, en tu cabello, en tus labios, en tu presencia misma.
Admiro tu rostro, quedo atónito ante tanta armonía y perfección. El color de tus mejillas se me asemeja a las hojas de los tulipanes. La forma de tus labios es tan perfecta como la creación del mundo y el color de ellos mismos es tan único como tu presencia misma.
Presencia la cual me altera por dentro, como si mi cuerpo se contrajera al ver tanta perfección en ti, en tus ojos, en tu cabello, en tus labios, en tu presencia misma.