Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
momentos inolvidables
que el tiempo hace imborrables,
abrazos
Denn
Gracias Evano, muy amable en venir y dejarme su comentario, un abrazo amigo.Évano;4581694 dijo:Ahora entiendo del por qué siempre llueve en su perfil.
Un placer haber pasado y saludarla afectuosamente.
[video=youtube;bziTLxUcRm0]http://www.youtube.com/watch?v=bziTLxUcRm0[/video]
Aún no olvido aquel momento en que la casualidad quiso que nos conociéramos. Algo inimaginable nos llegó antes que la razón para adueñarse de nuestras almas, cuando la magia de un amor inesperado nos sorprendió sin remedio.
Y nació aquel sentimiento que crecía desmesuradamente a la vez que echaba raíces profundas que lo iban abarcando todo. Cómo saber qué nos estaba pasando a los dos?, si solo sentíamos bienestar cuando nos encontrábamos, cuando nos sabíamos cerca.
¿Cómo saber cuál era aquel sentimiento que para nosotros estaba prohibido experimentar, pero que ya estaba siendo tarde para detener?
Hoy mi mente evoca aquella tarde en que una fuerte tormenta azotaba la ciudad, mientras la gente alarmada se apresuraban para resguardarse, caminando de un lado a otro y nosotros escapando con sutileza de la vista de todos, olvidando las leyes de los hombres y la amenaza de la naturaleza.
Corrimos; agarrados de la mano corrimos en dirección contraria a lo permitido, a la lógica de las circunstancias, entrelazando nuestras manos en un mismo ensueño.
Íbamos hacia el peligro sin percatarnos de él, buscábamos estar apartados de todos y llegamos lejos, justo donde la tormenta se exacerbaba:
Allí cerca del mar fue donde más fuerte aprisionó mi mano como temiendo que el viento atróz me arrancara de su lado.
Allí nos guarecimos en una abandonada cabaña en ruinas , exponiéndonos a los más grandes riesgos pero con la convicción inexplicable de una valentía suprema .
Con diecisiete años sentí en mi interior una malgama de temor y deseo.
La humedad de la lluvia fría se fundió con la de mis instintos y me hizo temblar todo el cuerpo...
El, con diecinueve años supo ampararme, protegerme con su amor y calmando mis temores me resguardó en sus pecho... besó la lluvia que resbalaba por mis labios.
Fué entonces cuando no pudimos más, sentimos la necesidad suprema de entregarnos, de saborear lo que deseábamos, de vivir lo que soñamos y satisfacer lo que estábamos reprimiendo, y en un arranque de locura sin frenos nos lo dimos todo sin pensar más; nos amamos bebiendo como sedientos desesperados los besos que habíamos imaginado, andandonos paso a paso despacio sobre cada sentímetro de nuestra piel.
Mientras el cielo nos amenazaba colérico , el viento enfurecido parecía gritarnos su penitencia y hasta el encrespado mar rugía como queriendo alcanzarnos para castigarnos, pero nada nos importó; ni la ley de los hombres, ni la naturaleza con su desafío. Nos amamos en un cabalgar inagotable hacia el delirio, enagenados nos fuimos del mundo por unas horas interminables, nos sentimos dueños del universo y también fuimos quizás esclavos de aquel sentimiento que sin avisarnos nos hechizó tatuándose en el alma de donde aún no hemos podido borrarlo.
Quizás fuera ese nuestro castigo a largo plazo:
No olvidarlo ni con el olvido.
Wooo que manera tan romántica de perder la virginidad!!
Seguro que ese momento es para no olvidarse más! Y menos si lo plasma de esta manera tan sutil.
-yo no me olvido y fue un desastre- jajaja
Me ha sorprendido verte en prosa... Y fue agradable!!!
Me encantó! Espero volver a tener la dicha.
Besos:::hug:::
Gracias por venir mi amigo . Abrazos.Que recuerdos...
Gracias Mamen por desempolvar estos recuerdos . Fué está una de mis primeras publicaciones . Besos guapa.[/SIZE]
Hermosos momentos que no podrán olvidar,
y que siempre quedarán para el recuerdo.
lo he disfrutado de principio a fin…
Un placer haber pasado, un beso.
[video=youtube;bziTLxUcRm0]http://www.youtube.com/watch?v=bziTLxUcRm0[/video]
Aún no olvido aquel momento en que la casualidad quiso que nos conociéramos. Algo inimaginable nos llegó antes que la razón para adueñarse de nuestras almas, cuando la magia de un amor inesperado nos sorprendió sin remedio.
Y nació aquel sentimiento que crecía desmesuradamente a la vez que echaba raíces profundas que lo iban abarcando todo. Cómo saber qué nos estaba pasando a los dos?, si solo sentíamos bienestar cuando nos encontrábamos, cuando nos sabíamos cerca.
¿Cómo saber cuál era aquel sentimiento que para nosotros estaba prohibido experimentar, pero que ya estaba siendo tarde para detener?
Hoy mi mente evoca aquella tarde en que una fuerte tormenta azotaba la ciudad, mientras la gente alarmada se apresuraban para resguardarse, caminando de un lado a otro y nosotros escapando con sutileza de la vista de todos, olvidando las leyes de los hombres y la amenaza de la naturaleza.
Corrimos; agarrados de la mano corrimos en dirección contraria a lo permitido, a la lógica de las circunstancias, entrelazando nuestras manos en un mismo ensueño.
Íbamos hacia el peligro sin percatarnos de él, buscábamos estar apartados de todos y llegamos lejos, justo donde la tormenta se exacerbaba:
Allí cerca del mar fue donde más fuerte aprisionó mi mano como temiendo que el viento atróz me arrancara de su lado.
Allí nos guarecimos en una abandonada cabaña en ruinas , exponiéndonos a los más grandes riesgos pero con la convicción inexplicable de una valentía suprema .
Con diecisiete años sentí en mi interior una malgama de temor y deseo.
La humedad de la lluvia fría se fundió con la de mis instintos y me hizo temblar todo el cuerpo...
El, con diecinueve años supo ampararme, protegerme con su amor y calmando mis temores me resguardó en sus pecho... besó la lluvia que resbalaba por mis labios.
Fué entonces cuando no pudimos más, sentimos la necesidad suprema de entregarnos, de saborear lo que deseábamos, de vivir lo que soñamos y satisfacer lo que estábamos reprimiendo, y en un arranque de locura sin frenos nos lo dimos todo sin pensar más; nos amamos bebiendo como sedientos desesperados los besos que habíamos imaginado, andandonos paso a paso despacio sobre cada sentímetro de nuestra piel.
Mientras el cielo nos amenazaba colérico , el viento enfurecido parecía gritarnos su penitencia y hasta el encrespado mar rugía como queriendo alcanzarnos para castigarnos, pero nada nos importó; ni la ley de los hombres, ni la naturaleza con su desafío. Nos amamos en un cabalgar inagotable hacia el delirio, enagenados nos fuimos del mundo por unas horas interminables, nos sentimos dueños del universo y también fuimos quizás esclavos de aquel sentimiento que sin avisarnos nos hechizó tatuándose en el alma de donde aún no hemos podido borrarlo.
Quizás fuera ese nuestro castigo a largo plazo:
No olvidarlo ni con el olvido.
![]()
Prosa del MES
(Seleccionada por la administración entre las propuestas remitidas por moderadores y/o usuarios)
Muchas FELICIDADES
MUNDOPOESIA.COM
Gracias mi pana por tu visita y por tu mirada que es de gran valor para mi. Besos.César Guevar;5303744 dijo:No había leído este hermosísimo relato tuyo, mi Pana. Me conmoviste...
Un saludo grande, un abrazo pues, desde estos lares para ti.