ADOLESCENTE Y BELLA
Lucía sus encantos con mañas de hechicera
y flores en su pelo de eterna primavera.
El aire perfumaba su rostro y sus cabellos
con brillos de esmeralda, zafiro y turmalina,
cegando a la alborada que extingue mortecina
sus tonos sometidos a mágicos destellos.
La luz resplandecía, los cielos la envidiaban,
los robles y castaños al verla se apartaban
dejándole un camino de rosas y azucenas.
Las aguas torrenciales se hacían un remanso
y tímidas le daban un plácido descanso
de espumas nacaradas tranquilas y serenas.
Y todo, cuando pasa, reluce de armonía
con mirlos y jilgueros cantando poesía.
¡Amor apasionado despierta su presencia!
Crisol de sensaciones de música y platino
que muestran al orfebre la veta de olivino
teñida de sabores de miel y adolescencia.
--..--