selenschek manfred
Hijo de la Luna
Tu imagen me observa con ojos de bruma
con un halo de sábado y placer
de tarde y domingo bordado de nubes y rosas;
tu voz se revela
me cuenta de la travesía mansa del sol
tallado por las ramas desnudas de julio.
Eres cálido, dulcemente nostálgico, emotivo
como la atmósfera de una habitación
que se abstrae de todos los aires glaciares
como un sueño lúcido que reconforta.
El invierno aún mora, sí
en la gélida parsimonia de los meses
pero nunca en nosotros, jamás en ti,
no eres ciudadano del invierno
irrumpes en él, te diferencias
con tu abrazo que acopia estíos y los emana
y así me amas
abordando los trenes del tiempo que decides crear.
Eres señal, vaticinio, certeza
signo de fuego crepitante
hijo predilecto de diciembre
la fuerza plena del astro en enero,
y vives aquí, eternamente, en mi corazón
en mi país otoñal detuviste por siempre tu marcha…
adorado viajero.
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Que bonitoooo))) Me quedó a vivir en estos versos !!