I
No sé si en algún momento fuimos algo
pero al verte siento un calor que me sofoca
un cuerpo que se quema en la hoguera de tus dedos
en la humedad de tus labios
en cada sonrisa que das,
y al mirarte tan lejana
al sentirte tan ajena
se enciende más y más,
me quema más y más;
deja que te observe en tu vida cotidiana
dormida o desvelada
feliz o desgarrada
eres totalmente inocente
nunca prometiste nada
ni siquiera tu amistad;
nunca hubo algo más intangible
inalcanzable
más imposible
más improbable
que tú.
Deja que vuelen mis cenizas
a través de tu balcón
deja que el fantasma traspase la pared y te contemple
permíteme probar algo de ti
una exhalación de tu respiro
una exclamación de tus gemidos
al hacer con otros el amor
nunca conmigo;
siempre perseguí la estrella más lejana
la que nunca se podrá alcanzar
ignoré las luciérnagas que a mi alrededor volaban
ofreciéndome su luz,
pero la vida son pequeños hilos
conectados por caprichos
y en alguna parte del camino nos perdimos
recorriendo este vasto laberinto
de sueños y sensaciones
de miedos y decepciones
promesas que lanzamos al vacío
y marcan nuestros destinos.
II
Pudimos haber sido algo
más allá de este largo latido herido
que el peso del letargo
y el frio de este piso
que entumecen lentamente nuestros pies descalzos,
que cortan nuestros lazos;
tomamos decisiones
vivimos nuestras vidas
nos desvanecimos...
y no me arrepiento
me dio tanto placer sentirme herido
aprendí contigo del castigo,
que se sufre por amor
me hizo bien sentirme mal
solía pensar que yo no era real
que estaba hecho de la nada
y de la nada había nacido
haciéndome uno con las sombras
y allí te vi perdida
un alma que vagaba a la deriva
y tú me viste
y me tentaste
a tomarte por la fuerza
violarte,
dos asesinos riéndose
arrepintiéndose
haciéndose compañía
Intentas decirme que me amas
y del alma sólo sale tu silencio
yo te observo con mis dudas
sólo eres el miedo
que empieza como algo imperceptible
que se acerca sigiloso
y no se escucha
y no se siente
hasta que no puedes ignorarlo
porque se ha hecho tangible
e inevitable
y lacerante
e insoportable…
Irresistible y adictiva,
fuiste mejor que yo en el arte de mentir
me sedujiste
y me atrapaste para siempre;
solía conocerme
hasta que te conocí
y tu pensabas que estabas a solas con tu victima
pero siempre estuve allí como testigo de tus actos,
contigo todo el tiempo
perdido en tus pensamientos
abriendo la puerta que nunca debí abrir
donde yace tu verdadero ser
omnímodo
omnívoro
oscuro e insaciable
y cruel.
No sé si en algún momento fuimos algo
pero al verte siento un calor que me sofoca
un cuerpo que se quema en la hoguera de tus dedos
en la humedad de tus labios
en cada sonrisa que das,
y al mirarte tan lejana
al sentirte tan ajena
se enciende más y más,
me quema más y más;
deja que te observe en tu vida cotidiana
dormida o desvelada
feliz o desgarrada
eres totalmente inocente
nunca prometiste nada
ni siquiera tu amistad;
nunca hubo algo más intangible
inalcanzable
más imposible
más improbable
que tú.
Deja que vuelen mis cenizas
a través de tu balcón
deja que el fantasma traspase la pared y te contemple
permíteme probar algo de ti
una exhalación de tu respiro
una exclamación de tus gemidos
al hacer con otros el amor
nunca conmigo;
siempre perseguí la estrella más lejana
la que nunca se podrá alcanzar
ignoré las luciérnagas que a mi alrededor volaban
ofreciéndome su luz,
pero la vida son pequeños hilos
conectados por caprichos
y en alguna parte del camino nos perdimos
recorriendo este vasto laberinto
de sueños y sensaciones
de miedos y decepciones
promesas que lanzamos al vacío
y marcan nuestros destinos.
II
Pudimos haber sido algo
más allá de este largo latido herido
que el peso del letargo
y el frio de este piso
que entumecen lentamente nuestros pies descalzos,
que cortan nuestros lazos;
tomamos decisiones
vivimos nuestras vidas
nos desvanecimos...
y no me arrepiento
me dio tanto placer sentirme herido
aprendí contigo del castigo,
que se sufre por amor
me hizo bien sentirme mal
solía pensar que yo no era real
que estaba hecho de la nada
y de la nada había nacido
haciéndome uno con las sombras
y allí te vi perdida
un alma que vagaba a la deriva
y tú me viste
y me tentaste
a tomarte por la fuerza
violarte,
dos asesinos riéndose
arrepintiéndose
haciéndose compañía
Intentas decirme que me amas
y del alma sólo sale tu silencio
yo te observo con mis dudas
sólo eres el miedo
que empieza como algo imperceptible
que se acerca sigiloso
y no se escucha
y no se siente
hasta que no puedes ignorarlo
porque se ha hecho tangible
e inevitable
y lacerante
e insoportable…
Irresistible y adictiva,
fuiste mejor que yo en el arte de mentir
me sedujiste
y me atrapaste para siempre;
solía conocerme
hasta que te conocí
y tu pensabas que estabas a solas con tu victima
pero siempre estuve allí como testigo de tus actos,
contigo todo el tiempo
perdido en tus pensamientos
abriendo la puerta que nunca debí abrir
donde yace tu verdadero ser
omnímodo
omnívoro
oscuro e insaciable
y cruel.