Soy un hombre que agita una campana,
una campana de fiesta por la vida.
Y aunque mi marcha pase inadvertida,
igual daré mi voz a la mañana.
No por simple mi canción ha de ser vana,
ni por humilde, lucirá descolorida.
Cualquier ave al cantar, levanta erguida,
su latido de música temprana.
Si por curioso me abres la ventana,
y la cierras, a esta voz desconocida.
¿Qué será, de tu alma reprimida,
encerrada, y sin acordes de campana?
Entiéndase esta voz, por lisa y llana,
y no por trova melosa y compungida,
media luna, no es luna partida,
sino luna que alumbra soberana.
No siempre quien guarda, es el que gana,
ni acumulando se curan las heridas.
Si en la riqueza, también juega a la escondida,
la muerte, con frialdad de porcelana.
La hipocresía, y la envidia,son hermanas;
pero esclavas del amor en su embestida.
¿No es un rey, con corona a su medida,
quien comparte en el hambre, su manzana?
Pobrecita, el alma que se ufana
de pobreza y caridad, andar vestida.
Pero cuando en la miseria es requerida,
como la arena en el agua, se desgrana ...
Da su luz, la estrella mas lejana,
y en la noche es lámpara encendida.
Para la barca que navega sometida
por el mar, en su inmensidad tirana.
Todo es luz, todo sirve, todo sana,
si se toma con mano agradecida.
En el rebaño, será solo bendecida,
la oveja que no cuestione la sotana...
Oh, poesia, dulce voz arcana,
misteriosa en los umbrales esparcida,
imsomne, tal vez sí, y amanecida,
pero alejada de toda ley pagana.
Soy un hombre que tañe una campana,
una campana de fiesta por la vida.
¿Ves esta luna que llevo florecida?
es para tí...no cierres la ventana.
Marino Fabianesi
una campana de fiesta por la vida.
Y aunque mi marcha pase inadvertida,
igual daré mi voz a la mañana.
No por simple mi canción ha de ser vana,
ni por humilde, lucirá descolorida.
Cualquier ave al cantar, levanta erguida,
su latido de música temprana.
Si por curioso me abres la ventana,
y la cierras, a esta voz desconocida.
¿Qué será, de tu alma reprimida,
encerrada, y sin acordes de campana?
Entiéndase esta voz, por lisa y llana,
y no por trova melosa y compungida,
media luna, no es luna partida,
sino luna que alumbra soberana.
No siempre quien guarda, es el que gana,
ni acumulando se curan las heridas.
Si en la riqueza, también juega a la escondida,
la muerte, con frialdad de porcelana.
La hipocresía, y la envidia,son hermanas;
pero esclavas del amor en su embestida.
¿No es un rey, con corona a su medida,
quien comparte en el hambre, su manzana?
Pobrecita, el alma que se ufana
de pobreza y caridad, andar vestida.
Pero cuando en la miseria es requerida,
como la arena en el agua, se desgrana ...
Da su luz, la estrella mas lejana,
y en la noche es lámpara encendida.
Para la barca que navega sometida
por el mar, en su inmensidad tirana.
Todo es luz, todo sirve, todo sana,
si se toma con mano agradecida.
En el rebaño, será solo bendecida,
la oveja que no cuestione la sotana...
Oh, poesia, dulce voz arcana,
misteriosa en los umbrales esparcida,
imsomne, tal vez sí, y amanecida,
pero alejada de toda ley pagana.
Soy un hombre que tañe una campana,
una campana de fiesta por la vida.
¿Ves esta luna que llevo florecida?
es para tí...no cierres la ventana.
Marino Fabianesi
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