mar29
Poeta recién llegado
Caen los pétalos cansados
desérticos desploman en el suelo
sus aromas quedaron lejanos
en la memoria yacen tiesos.
La luz profusa invade el alma
y la candela
que aún respira en la sangre
jadea en sus lúgubres vueltas.
El silencio aturdido:
desmoronan las paredes
abaten uno a uno los ladrillos
nublan los ojos sus gritos.
Los minutos como espadas
laceran cada paso,
cansado cuerpo ajado
en él, atardecer aguarda.
María M. Martinoli
1-9-2012
desérticos desploman en el suelo
sus aromas quedaron lejanos
en la memoria yacen tiesos.
La luz profusa invade el alma
y la candela
que aún respira en la sangre
jadea en sus lúgubres vueltas.
El silencio aturdido:
desmoronan las paredes
abaten uno a uno los ladrillos
nublan los ojos sus gritos.
Los minutos como espadas
laceran cada paso,
cansado cuerpo ajado
en él, atardecer aguarda.
María M. Martinoli
1-9-2012